Tarta Arcoiris Vegana Veggie Boop

Hay gente que piensa que las personas veganas nos alimentamos de hierba o lechuga y, aunque la base de nuestra alimentación sean generalmente las verduras, cereales, legumbres y frutas, también disfrutamos de hamburguesas, helados… y tartas. Para demostrarlo, la primera receta de este blog es esta tarta de seis capas de vainilla y canela que he decorado con los colores del arco-iris. Aunque pueda parecer lo contrario, y sea cierto que el procedimiento es algo más laborioso que una tarta más básica, esta tarta es muy fácil de hacer.

Los ingredientes que quizás os sea más difícil encontrar con los colorantes, ya que es frecuente que los colorantes alimentarios contengan ingredientes de origen animal. La mayor dificultad, seguramente, la tendréis con el rojo, naranja y morado, ya que es frecuente que contengan carmín (e-120 o Natural Red 004 ). El carmín se obtiene secando y posteriormente hirviendo un insecto llamado cochinilla y, a veces, otros insectos parecidos. Para que os hagáis una idea, aproximadamente por cada 50 gramos de carmín se utiliza 1 kilogramo de insectos.

Próximamente iré compartiendo recetas de repostería hechas con harina integral y sin azúcar refinado, pero en esta receta no creo que se obtenga buen resultado con harina integral y fruta como edulcorante. Por muy vegana que sea esta receta, la tarta (y, en general, la repostería) no es algo que debamos consumir con frecuencia. Independientemente del contenido calórico, esta receta es alta en azúcares y grasa, dependiendo también de la ración. Claro que podemos disfrutar de un trozo de tarta, pero no es lo ideal para nuestra salud que lo hagamos con frecuencia.

 

En primer lugar vais a necesitar:

  • Moldes. Es más sencillo si tenéis varios moldes, aunque al ser muy corto el tiempo de cocción de cada capa, podéis utilizar el mismo y limpiarlo con un paño seco entre cada horneado. Yo utilizo moldes de 20 centímetros, existen también moldes desechables, pero considero que merece la pena comprar moldes que podamos utilizar más veces y reducir así los residuos.
  • Seis cuencos, para repartir la masa.
  • Para dosificar el colorante y mezclarlo en los cuencos yo utilizo palillos chinos. Tened en cuenta que, si el colorante es de buena calidad, necesitamos muy poca cantidad. Por eso prefiero dosificar poco a poco con el palillo.
  • Lo ideal es enfriar cada capa de la tarta sobre una rejilla. Podéis utilizar la del horno.

 

Ingredientes (para una tarta de 8 raciones):

Para la masa:

  • 450 gramos de harina refinada de trigo.
  • 350 ml de leche de soja (también podéis utilizar leche de avena o de almendras si lo preferís) sin azúcar.
  • 3 cucharadas de semilla de lino molidas, mezcladas con 9 cucharadas de agua (también podéis utilizar algún otro sustitutivo del huevo comercial, pero os recomiendo las semillas de lino porque no alteran el sabor del resto de ingredientes).
  • 150 ml de aceite de sabor neutro (yo utilizo aceite de girasol o de colza para esta receta). También os servirá la margarina vegetal, pero yo prefiero el aceite.
  • 100 gramos de azúcar. No es una tarta muy dulce, si queréis podéis utilizar más azúcar, pero no es necesario.
  • 3 cucharaditas de canela molida
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla (yo utilizo extracto en pasta que añade menos líquido a las recetas, pero utilizad el que más os guste. Recomiendo extractos de buena calidad para utilizar menos cantidad)
  • 1 cucharadita de jengibre molido
  • 1 cucharadita de cardamomo molido (si no lo encontráis también sale bien, pero me gusta más con cardamomo)
  • 1 cucharadita y media de bicarbonato sódico o polvo para hornear
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Colorantes veganos (vamos a necesitar rojo, naranja amarillo, verde, azul y violeta). Podéis comprar los seis colores por separado o comprar los básicos (rojo, amarillo y azul) y crear los otros tres mezclando los pigmentos. Si no encontráis colorantes veganos, enviadme un email y os recomendaré alguna marca que podáis encontrar en vuestra zona.

Para la cobertura y relleno:

  • 400 ml de nata de coco. La opción más sencilla y económica es utilizar la parte sólida (la nata) de dos latas de leche de coco. Es muy fácil separar la nata del agua de coco enfriando las latas previamente. Yo utilizo para esta receta la parte sólida de dos latas de leche de coco.
  • 500 gramos de queso en crema de avena o de soja (yo utilizo de avena porque me es fácil conseguirlo en el supermercado, pero el de soja es quizás más fácil de encontrar. Lo venden en tiendas de productos veganos y en algunas tiendas de alimentación saludable. Si no lo encontráis, enviadme un email indicando dónde vivís y os ayudo a encontrarlo). También lo podemos hacer casero. Prometo publicar alguna receta fácil de queso crema casero.
  • 100 gramos de azúcar. Al igual que la masa, la cobertura tampoco es muy dulce. Agregad más azúcar si lo preferís.
  • Una cucharadita de zumo de limón

Como decoración podéis utilizar fruta fresca o caramelos o decoración para repostería. En cuanto a decoración o caramelos debemos revisar que no contengan ingredientes animales. Yo he utilizado esta vez decoración vegana para repostería.

 

Elaboración:

  • Mezcla en un bol grande los ingredientes secos de la masa (harina, canela, jengibre, bicarbonato sódico, sal, cardamomo, y azúcar) hasta que quede una mezcla homogénea.
  • En otro bol, mezcla los ingredientes líquidos EXCEPTO LOS COLORANTES (extracto de vainilla, margarina o aceite, leche de soja y la mezcla de semillas de linaza y agua) hasta obtener también una mezcla homogénea.
  • Añade poco a poco la mezcla seca a la líquida y ve removiendo para que se integren bien. Debe adquirir una textura homogénea y sin grumos.
  • Precalienta el horno, con calor arriba y abajo, a 175ºC / 350ºF.
  • Prepara los moldes untando la base y laterales con un poco de aceite.
  • Divide la masa en los seis cuencos. Yo utilizo una cuchara para repartir aproximadamente la misma cantidad en cada cuenco.
  • Añade, en cada bol el colorante y mezcla bien para que el resultado sea mejor. Os recomiendo utilizar muy poca cantidad de colorante y añadir más si es necesario. Si el pigmento es de buena calidad es suficiente con apenas la punta de una cucharilla de té por cada capa.
  • Coloca la masa de cada color en su molde. Yo tengo un set de 4 moldes y son 6 pisos, así que he limpiado dos de los moldes mientras se horneaba alguna de las capas. Cada base estará lista en unos 7-10 minutos, según el horno, horneando a media altura. Como cada horno es diferente, vigilad vuestra tarta para que no se queme.
  • Cuando esté lista, deja enfriar cada capa dentro del molde unos cinco minutos y después sácala del molde y deja que se enfríe sobre una rejilla. Si no tenéis rejilla, podéis utilizar un plato, aunque tardará más en enfriarse.
  • Cuando las capas estén frías, NO ANTES, podemos colocar el relleno y glaseado.

Para el relleno y cobertura:

  • Bate primero la nata de coco con el azúcar.
  • Añade el queso crema vegetal y bate de nuevo, añadiendo poco a poco el zumo de limón.
  • Coloca la capa de color rojo en el plato que vayas a utilizar para servirla y pon encima el relleno. Yo utilizo tres cucharadas de relleno sobre cada capa y lo extiendo bien. Repite el proceso colocando encima la capa naranja, amarilla, verde, azul y violeta.
  • Utiliza el resto de la mezcla para cubrir la tarta y métela en el frigorífico. La nata de coco solidifica mucho en frío, así que sácala del frigorífico unos minutos antes de servirla.
  • Os recomiendo colocar la decoración unos minutos antes de servir la tarta, porque va a quedar mejor.

 

Espero que os guste!