tortilla de patatas vegana

He comido muchas tortillas de patata, antes y después de hacerme vegana, y también he hecho unas cuantas de ellas. La receta que hoy comparto es la que más me gusta de todas las que he hecho hasta ahora, y me gusta tanto porque queda dorada y crujiente por fuera, pero jugosa en el interior. Se trata de una tortilla de patatas vegana y apta, también, para personas alérgicas al huevo y al gluten (la harina de garbanzos no contiene gluten).

En España (mi país) la tortilla de patatas es toda una institución y ha sido siempre uno de mis platos favoritos. Me encanta su sencillez, ya que se prepara con muy pocos ingredientes, y además suele gustar a casi todas las personas.Tradicionalmente se hace con patatas (obvio), huevo, sal y cebolla o especias según la receta de cada persona. Porque, amigos, hay (casi) tantas recetas de tortilla de patata como personas.

He utilizado harina de garbanzo que, además de ser muy económica y fácil de utilizar, aporta proteínas a la receta. Si no os gusta la harina de garbanzo podéis hacerla mezclando harina de arroz y de maíz al 50% o directamente con harina de maíz. No obstante, os recomiendo que probéis primero esta receta, ya que no sabe a garbanzo, y si no os convence probéis otras opciones.

Los ingredientes:

  • Es imprescindible una buena sartén anti-adherente. Merece la pena invertir en una buena sartén y reservarla para hacer tortilla o platos similares.
  • 700 – 800 gramos de patatas (unas 6 – 8 patatas, dependiendo del tamaño) cortadas en láminas de unos 3 milímetros de grosor. Os recomiendo utilizar una mandolina para cortarlas fácilmente y con el mismo grosor.
  • 10 cucharadas de aceite de oliva virgen. Podéis freír las patatas utilizando más aceite si lo preferís, pero con esta cantidad es suficiente.
  • Dos cebollas (unos 250 – 300 gramos). Si no os gusta la cebolla… FUERA DE MI WEB. Es broma, si no os gusta la cebolla no la pongáis, pero queda mucho más jugosa y sabrosa con cebolla. Podéis añadir en ese caso un poco de calabacín para que aporte humedad a la tortilla.
  • Un diente de ajo cortado en láminas o una cucharadita de ajo en polvo.
  • Una cucharadita de romero seco
  • Media cucharadita de pimienta negra
  • 5 ramas de perejil fresco (sólo las hojas)
  • 100 ml de agua caliente y 20 cucharadas de agua templada para la mezcla de harina de garbanzo.
  • 15 cucharadas de harina de garbanzo.
  • Una cucharada de vinagre de manzana, o de cualquier vinagre blanco que tengáis.
  • Opcional: una pizca de sal negra Kala Namak.

Elaboración:

  • Cortamos las cebollas en trozos medianos y la hacemos a fuego medio-bajo en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva. Cuando la cebolla esté dorada pero tierna, “caramelizada”, la ponemos en un plato.
  • Calentamos a fuego alto en una sartén 5 cucharadas de aceite de oliva y, cuando esté caliente, añadimos las patatas y las cocinamos hasta que se hayan dorado. Cuando estén doradas añadimos la cebolla, el ajo, el romero, el perejil, la pimienta negra y un poco de sal (al gusto). Damos unas vueltas para que se mezcle bien y añadimos 100 ml de agua caliente. Bajamos el fuego a la mitad y dejamos que se cocine durante unos 15-20 minutos. Removed de vez en cuando para que no se quemen, tienen que quedar jugosas. Si veis que se consume el líquido y aún no se han hecho, añadid un poco más de agua caliente y bajad el fuego un poco.
  • ACLARACIÓN: Mi madre me pide que os diga que, tradicionalmente, la tortilla se hace friendo la cebolla y la patata juntas con mucho aceite y sin agua. Simplemente, yo la tortilla vegana la hago así porque queda más jugosa y porque demasiado aceite frito mata a mi estómago.
  • En un cuenco, mezclamos 15 cucharadas (rasas) de harina de garbanzo, 20 cucharadas de agua templada y una cucharada de vinagre de manzana. Mezclamos bien hasta que quede una textura homogénea y sin grumos.
  • Una vez tengamos hechas las patatas con la cebolla, las ponemos en un bol grande con la mezcla de harina de garbanzo y mezclamos todo bien.
  • Calentamos 3 cucharadas de aceite a fuego alto en una sartén anti-adherente y ponemos la mezcla en la sartén, repartiéndola por toda la superficie. Bajamos el fuego a la mitad y cocinamos hasta que esté hecha por abajo (lo notaremos al mover la sartén y al observar los laterales de la tortilla). Damos la vuelta a la tortilla para que se haga por el otro lado, yo utilizo un plato para ello. Como orientación, os diré que a mí me tarda unos 6 minutos en hacerse por cada lado.
  • Si utilizáis sal kala namak, ponedla al final, justo al retirar del fuego. De este modo conservará todo su aroma y sabor.

Ya tenéis lista para disfrutar vuestra tortilla de patatas vegana. Podéis tomarla como plato principal o cortarla en trozos más pequeños y compartirla en forma de tapas. Si os apetece, la podéis acompañar con esta mayonesa vegana.

Espero que os guste!