La tarta Red Velvet es una de mis tartas favoritas porque tiene un sabor muy especial. Existen varias versiones sobre el origen del nombre, pero desconozco cuál es la real. Lo que sí tengo claro es que, al contrario de lo que he leído en muchos blogs de cocina, la tarta Red Velvet no es simplemente un bizcocho teñido de rojo con cobertura y relleno de color blanco. La característica principal de la Red Velvet es que, además del colorante rojo, el bizcocho lleva cacao amargo y un toque de vinagre que equilibra la suavidad de la nata y acentúa el cacao. Si no es así, será un bizcocho rojo pero no una Red Velvet.

Hace más de un año vi un vídeo de una tarta Red Velvet en forma de cerebro y pensé “esto se podría hacer en versión vegana”, así que me propuse perfeccionar mi receta de Red Velvet y hacer esta versión para Halloween algún año.

He hecho el bizcocho como normalmente haría una Red Velvet, pero en lugar de la cobertura habitual he utilizado fondant (pasta de azúcar) y mermelada de fresas para darle esa textura de cerebro. Más adelante os enseñaré cómo hacer una Red Velvet más tradicional, pero hoy os traigo esta versión para que os de tiempo a comprar todos los ingredientes y a disfrutarla con vuestra gente.

Lo ideal es que tengáis un molde de forma semiesférica para poder hacer la forma de cerebro más fácilmente. Yo no tengo ese molde, así que utilicé un molde metálico de diámetro más bien pequeño y alto. He esculpido la forma básica utilizando un cuchillo fino y afilado. No soy ninguna experta en repostería, así que si yo he podido hacerlo…cualquiera puede!

Ingredientes:

  • 350 gramos de harina (yo he utilizado harina de trigo)
  • 150 gramos de azúcar (le podéis echar más si queréis, pero como luego voy a utilizar fondant no he querido utilizar más azúcar)
  • 35 gramos de cacao puro amargo en polvo (sin azúcar)
  • 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
  • 220 ml de nata de soja (también podéis utilizar nata de avena o nata de arroz)
  • 2 cucharadas de semillas de lino molidas, mezcladas previamente con 6 cucharadas de agua.
  • 1 o 2 cucharadas de colorante rojo vegano en gel, vigilad que sea vegano ya que muchos colorantes rojos utilizan cochinilla. Yo he utilizado una cucharada porque utilizo un colorante muy potente para no utilizar mucha cantidad. Si lo preferís, podéis mezclar 200 gramos de remolacha triturada con el zumo de un limón y añadirla a la masa. Quedará un rojo menos intenso pero también quedará bien. Si utilizáis remolacha con zumo de limón, no utilicéis el vinagre.
  • 1 cucharadita de vinagre de manzana
  • Una pizca de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla. Yo utilizo extracto puro en pasta, que aporta menos líquido a la masa.
  • 240 ml de aceite de oliva. Sí, aceite de oliva. Si queréis, podéis utilizar otro aceite, pero yo he comprobado que el aceite de oliva combina mejor con el cacao.

Para la “corteza” del cerebro:

  • Fondant de color blanco. No todas las marcas son veganas, debemos vigilar los ingredientes, ya que es muy frecuente que lleven huevo. Yo he utilizado unos 350 gramos de fondant.
  • Mermelada de fresa, frambuesa o grosella.
  • Un poco de sirope de ágave o sirope de arce

Elaboración:

  • Mezcla en un bol la harina, el azúcar, el bicarbonato, el cacao y la sal. Asegúrate de que quede bien mezclado todo.
  • Coloca en otro bol grande el resto de ingredientes: aceite, nata de soja, la mezcla de semillas de lino y agua, el extracto de vainilla, el colorante o remolacha según vayas a utilizar y el vinagre de manzana. Recuerda que no debes utilizar el vinagre si vas a emplear remolacha con limón como colorante.
  • Enciende el horno a 190 C (374 F) y deja que se caliente.
  • Mezcla los ingredientes secos y los líquidos hasta que quede una mezcla uniforme. Yo lo hago incorporando poco a poco los ingredientes secos en el bol de los ingredientes líquidos mientras mezclo constantemente.
  • Prepara tu molde forrando el interior con papel de hornear. Si lo prefieres, puedes untar el interior con aceite o margarina vegetal.
  • Vierte la masa en el molde, baja la temperatura del horno a 175 C (347 F) y coloca tu molde en el interior del horno, a media altura.
  • Hornea durante 45-50 minutos, puedes comprobar el punto de horneado introduciendo un pincho en el bizcocho.
  • Una vez esté listo, deja enfriar dentro del molde durante unos 15 minutos. Saca el bizcocho del molde y deja enfriar otros 15 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, puedes empezar a esculpir con cuidado. Haz una semiesfera con un surco en el medio, puedes ayudarte mirando dibujos o fotografías de cerebros, o las fotos de mi tarta.
  • Una vez tengas la base lista, corta el fondant en trozos y dales forma de cilindro. Si el fondant se te ha quedado duro, puedes calentarlo unos segundos en el microondas.
  • Para que se pegue mejor el fondant a la tarta, yo he utilizado una cucharada de sirope de ágave disuelta en tres cucharadas de agua templada.
  • Retuerce los cilindros de fondant, imitando la forma de los surcos de la corteza del cerebro, y cubre toda la semiesfera. Os dejo una foto del proceso:

  • Vierte la mermelada de fresa (o la que hayáis elegido sobre la tarta). Debe ser una mermelada bastante líquida para que parezca sangre, si no la encontráis líquida podéis mezclarla con zumo para lograr el mismo efecto.

Y así queda por dentro:

BrainCakeInside

 

Espero que os guste y que disfrutéis comiendo cerebro (vegano, of course) con vuestra gente!!