Seguramente ya sabréis que hoy es el día de los resultados electorales en U.S.A. y el mundo entero está pendiente de quién será el presidente de Estados Unidos durante los próximos cuatro años. Yo estoy pendiente de cómo viven la situación mis amigos estadounidenses y, muy especialmente, de lo que me cuenta mi amiga Cristina. Cristina es emigrante española (como yo) y vive en Boston, así que le pedí que me dijese una receta típica que pudiese hacer en su versión vegana.

Como homenaje a ella, que fue muy valiente al emigrar a un país a miles de kilómetros de su hogar, que ha salido adelante con su trabajo y que, además, es una mujer increíble, he elegido la Boston Cream Pie (espero que el traductor no traduzca Pie, porque si no va a ser muy gracioso leer la receta para mis  lectores de habla no hispana. Si tenéis cualquier duda con la traducción, enviadme un email o dejadme algún comentario).

Es una tarta que tiene su origen en el Boston de mediados del siglo XIX. Se trata de una tarta esponjosa, rellena de crema espesa de vainilla y cubierta con ganache de chocolate. La versión que he realizado utiliza ingredientes básicos, asequibles y muy fáciles de encontrar.

Los ingredientes:

Para la crema de vainilla:

  • 500 ml de leche de soja (podéis utilizar también de avena aunque a mí me gusta más la de soja para esta crema).
  • 4 cucharadas de azúcar.
  • 4 cucharadas de almidón de maíz o maizena.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (yo utilizo esencia pura de vainilla en pasta).
  • 1 cucharadita de piel de limón rallada (ralladura de limón).

Para el bizcocho:

  • 250 gramos de harina
  • 100 gramos de azúcar
  • 180 ml de leche de soja
  • 80 gramos de margarina vegana.
  • 2 plátanos maduros.
  • Una cucharadita y media de polvo para hornear (baking powder)
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (en pasta, preferentemente).

Para el ganache de chocolate:

  • 150 gramos de chocolate (sin leche y sin azúcar, yo lo utilizo de al menos 60% cacao). Utilizad chocolate en tableta y no en chips, ya que los chips llevan más manteca y pueden alterar la textura.
  • 150 ml de nata (yo he utilizado nata de avena, pero podéis utilizar nata de soja o nata de arroz. En este caso no os recomiendo la nata de coco porque solidifica mucho en frío)
  • 1 cucharada de sirope de agave.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (en pasta, preferentemente)

 

Elaboración:

  • Lo primero que haremos será la crema de vainilla. Para ello, vierte la leche de soja en un cazo y añade el azúcar, el almidón de maíz, la esencia de vainilla y la piel de limón.
  • Mezcla muy bien todo, para que no queden grumos, y pon el cazo en el fuego a temperatura media. Remueve constantemente y, cuando empiece a tener una textura espesa, retira el cazo del fuego y remueve hasta que quede espeso (puedes mirar la foto de la tarta para saber qué textura debe tener la crema).
  • Deja enfriar durante media hora y luego pon la crema en un bol y conserva en el frigorífico.

 

  • Mientras se termina de enfriar la crema, haremos el bizcocho. Enciende el horno, con calor arriba y abajo, a 175ºC /350ºF.
  • Mezcla en un bol grande la harina, el azúcar, el baking powder y la sal. Añade poco a poco la leche de soja mientras mezclas, añade después la esencia de vainilla y mezcla con una batidora hasta que tenga una textura homogénea. Añade los plátanos cortados en trozos y, con la ayuda de una batidora eléctrica (puedes hacerlo también en un procesador de alimentos) mezcla todo bien. No deben quedar grumos ni trozos.
  • Cubre el molde que vayas a utilizar (yo he utilizado un molde de 20 cm de diámetro) con papel de hornear. Si no tienes papel de hornear, utiliza un poco de aceite o margarina, para evitar que se pegue la tarta al molde.
  • Vierte la mezcla en el molde y hornea durante 35-40 minutos.
  • Una vez transcurrido este tiempo, saca la tarta del horno y deja que se enfríe dentro del molde sobre una rejilla (puedes utilizar la rejilla del horno). Después de aproximadamente 10 minutos, saca la tarta del molde y deja que se enfríe totalmente en la rejilla.
  • Una vez que la tarta esté fría (no antes) córtala por la mitad con la ayuda de un cuchillo bien afilado.

 

  • Mientras la tarta se enfría, vamos a hacer el ganache de chocolate. Para ello trocea las tabletas de chocolate en trozos de aproximadamente 2x2 cm para que se deshagan más fácilmente.
  • Para fundir el chocolate, vamos a hacerlo al “baño María” como decimos en España. Existen utensilios de cocina llamados “double boiler”, pero podemos hacer lo mismo con dos cazos de diferente tamaño.
  • En el cazo más grande pondremos agua y lo pondremos a calentar en el fuego. En el de menor tamaño vamos a verter la nata de avena y colocaremos este cazo sobre el otro como muestro en la foto, en contacto con el agua que se calienta poco a poco.

BañoMaria

  • Cuando la nata se caliente (al ser poca cantidad tarda menos de un minuto), añade el chocolate y remueve constantemente hasta que se deshagan todos los trozos de chocolate. Es muy importante que remuevas constantemente para que el ganache tenga la textura correcta.
  • Una vez derretido el chocolate, retira del fuego, añade la esencia de vainilla y el sirope de agave y remueve bien.

 

  • Coloca una de las mitades del bizcocho sobre el plato donde vayas a servir la tarta, vierte la crema sobre el bizcocho y reparte bien para que quede totalmente cubierto y del mismo grosor en toda la superficie.
  • Coloca la otra mitad encima y vierte el ganache de chocolate sobre la tarta. Puedes cubrirla totalmente con el ganache o dejar que chorree como he hecho yo, según prefieras.

 

Si alguna vez habéis probado un Boston Cream Pie, me encantará que me digáis qué os ha parecido mi receta cuando la probéis. Si es vuestro primer Boston Cream Pie, estaré orgullosa de que el primero sea el mío y vegano.

En mi Instagram podéis ver la foto de la tarta ya cortada.

En cualquier caso, espero que os guste!