Revuelto de tofu Veggie Boop

Para elegir la receta de esta semana, hice una encuesta en mi cuenta de Twitter. Esta vez daba a elegir entre Helado de Fresas y Aquafaba, Pesto de Espinacas, Revuelto de Tofu o receta sorpresa. Salió ganadora la opción del Revuelto de Tofu (Scrambled Tofu) con más de la mitad de los votos, así que aquí os traigo mi versión. Es una receta muy sencilla y básica, y podéis variar los ingredientes añadiendo o quitando algunos de ellos para adaptarla a vuestro gusto…mientras mantengáis el tofu!

El Tofu es un alimento muy utilizado en la cocina oriental, nació en China y fue extendiéndose a otras regiones. Se obtiene mediante la coagulación del licuado de la soja y prensando posteriormente para eliminar la parte líquida. Dependiendo del coagulante utilizado (tranquilidad, ninguno de los coagulantes son de origen animal) puede variar la textura o incluso el aporte mineral del tofu. Es un alimento alto en proteínas, muy bajo en grasas y contiene también hierro, magnesio y calcio.

El Tofu es “ese gran incomprendido”, ese alimento que algunas personas odian porque “no sabe a nada” pero, en realidad, es un ingrediente muy versátil con el que podemos hacer muchos platos, tanto salados como dulces.  En realidad sí tiene un sabor propio, aunque muy suave (me recuerda ligeramente al queso fresco), y su propiedad más interesante en la cocina es la de absorber muy fácilmente toda clase de salsas y condimentos. Una forma muy sencilla de añadir proteínas a un puré de verduras es, simplemente, añadiendo tofu antes de triturar. Apenas alterará el sabor y añadirá valor nutricional al plato.
El revuelto de tofu, en cuanto a textura y (dice mi pareja, que no es vegan) sabor, se parece bastante al revuelto tradicional con huevos. Antes de que me preguntéis por qué le doy al tofu textura o incluso sabor de huevos revueltos, os responderé: yo no dejé de comer huevos revueltos porque no me guste su sabor o su textura, lo hice por ética. El truco está en la sal Kala Namak, de la que ya os hablé en la receta de mayonesa vegana, y que le da aroma y sabor a huevo. No obstante, es importante es añadirla siempre al final de la cocción o, directamente, en el plato al servir ya que pierde algo de aroma con el calor.

El objetivo principal, sin embargo, no es comer algo parecido al huevo, sino disfrutar de un plato fácil, nutritivo y sabroso sin utilizar ningún producto animal. Es un plato también indicado para personas alérgicas al huevo y puede disfrutarse como desayuno contundente, cena, almuerzo (a nosotros nos encanta como “brunch” los fines de semana) o incluso en pequeñas porciones en canapés.

VALORES NUTRICIONALES APROXIMADOS POR RACIÓN Energía 282 kcal

 

Vitaminas: B1 0,2 mg B2 0,1 mg B3 1,1 mg B5 1,5 mg B6 0,4 mg Ácido fólico 36 µg A 2089 IU C 131,9 mg E 2,2 mg K 11,7 µg

Minerales: Calcio 399 mg Cobre 0,4 mg Hierro 4,5 mg Magnesio 64,3 mg Manganeso 1,2 mg Fósforo 195,3 mg Potasio 416,4 mg Selenio 19 µg Sodio 223,7 mg Zinc 1,8 mg

Carbohidratos 25,6 g De los cuales: Fibra 4,7 g Almidón 1 g Azúcares 13,9 g

Lípidos Grasas 14 g De las cuales: Monoinsaturada 6,7 g Poliinsaturada 4,4 g Omega 3 0,4 g Omega 6 3,9 g Saturada 2,2 g

Proteínas 16,9 g Aminoácidos esenciales: Histidina 0,4 g Isoleucina 0,7 g Leucina 1,1 g Lisina 0,7 g Metionina 0,2 g Fenilalanina 0,7 g Treonina 0,7 g Triptófano 0,2 g Valina 0,8 g

Los ingredientes (para 2-4 raciones):

  • 400 gramos de tofu firme.
  • 100 gramos de champiñones, cortados en láminas. Pueden ser frescos o enlatados.
  • 3-4 pimientos rojos.
  • 2 cebollas grande de tamaño medio, cortadas en trozos.
  • 100 gramos de tomates secos. Yo los compro siempre sin aceite, cuyo único ingrediente son tomates.
  • 2-3 dientes de ajo, cortados en trozos pequeños.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, aunque podéis utilizar cualquier otro que os guste.
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo.
  • Opcional: un poco de sal Kala Namak (si no la tenéis no tendrá aroma ni sabor a huevo, pero también estará sabroso).

 

Elaboración:

  • En una sartén anti-adherente, calienta el aceite. Cuando esté caliente, añade la cebolla y rehoga durante un par de minutos, bajando la temperatura a nivel medio.  Añade el ajo y una pizca de sal y rehoga, vigilando que no se queme.
  • Cuando la cebolla esté tierna y el ajo dorado, añade los pimientos y continúa rehogando hasta que comiencen a ablandarse un poco. Añade entonces los champiñones y continúa rehogando hasta que estén tiernos y dorados.
  • Añade los tomates secos, cortados en trozos, procurando que se mezclen bien con el resto de ingredientes. Después de rehogar durante un par de minutos, coloca en los platos que vayas a utilizar para servir.
  • Desmiga el tofu en un bol hasta que tenga una textura esponjosa. Yo lo hago con las manos pero, si lo prefieres, puedes cortarlo en trozos pequeños y aplastarlos con un tenedor.
  • En la misma sartén donde has rehogado las verduras, vierte el tofu y cocina hasta que empiece a dorarse. Yo no suelo añadir más aceite, pero hazlo si lo prefieres.
  • Cuando empiece a dorarse, añade un poco de sal y la cúrcuma. Dora durante un par de minutos más y estará listo. En el último momento, añade un poco de la sal kala namak y mezcla bien.
  • Sirve en los platos, sobre el lecho de verduras.
  • Yo lo hago variando las verduras, según temporada y lo que tenga en casa en ese momento. Está buenísimo también con espárragos, rúcula, maíz, setas, alcachofas…

 

Espero que os guste!!