Hummus de Guisantes Veggie Boop

Como ya sabéis, soy muy fan de las legumbres y del hummus. El hummus, además de ser un plato muy nutritivo, es muy versátil y admite gran variación de sabores y texturas. En árabe, “hummus” significa garbanzo, y el plato que conocemos como hummus es una crema de garbanzos con pasta de sésamo (tahini), zumo de limón y aceite de oliva. Según la región puede llevar también otras especias como pimentón o comino y otros ingredientes. Su origen se remonta al antiguo Egipto y es un plato muy consumido tradicionalmente en todo Oriente Medio, además de haber conquistado muchos paladares en todo el mundo. Este hummus, en realidad no es hummus, sino una crema de guisantes muy sabrosa que podéis degustar en tostadas, dipeando con verduras crudas o como ingrediente de otras recetas.

Los guisantes son las semillas de la planta “Pisum Sativum”, de la familia de las leguminosas, originaria de la zona del mediterráneo y extendida a muchos países del mundo. Es un cultivo antiguo, ya que se cree que ya se cultivaban guisantes hacia el 7800 a.c. Yo, además, recuerdo cómo nos explicaban las leyes básicas de la genética en el colegio utilizando como ejemplo guisantes amarillos y verdes, según los experimentos que realizó Gregor Mendel con guisantes.

En esta receta los cuezo previamente, pero los guisantes de pueden consumir crudos y están muy ricos en ensalada. En crudo,  una ración de 150 g cubre dos tercios de las necesidades diarias de vitaminas C y K y casi el 10% de vitamina A. Además, nos aportan fibra, proteínas, minerales… En definitiva, son un alimento muy interesante para consumir de forma regular.

Sé que algunos de vosotros estáis interesados en conocer los macro y micronutrientes de los alimentos. Para facilitaros la tarea, he introducido la receta en una app que hace un cálculo aproximado según los ingredientes de cualquier receta. Tened en cuenta que se trata de un cálculo orientativo por si os sirve de ayuda para planificar vuestros menús y controlar los niveles de diferentes nutrientes en vuestra dieta, pero en ningún caso va a cumplir la función que haría un nutricionista profesional.

VALORES NUTRICIONALES APROXIMADOS POR RACIÓN Energía 212,9 kcal

Vitaminas: B1 0,4 mg B2 0,2 mg B3 2,6 mg B5 0,3 mg B6 0,2 mg Ácido fólico 82,1 µg A 2639 IU C 16,4 mg E 1,4 mg K 34,2 µg

Minerales: Calcio 62,9 mg Cobre 0,2 mg Hierro 2,8 mg Magnesio 43,7 mg Manganeso 0,5 mg Fósforo 146,9 mg Potasio 214 mg Selenio 3,2 µg Sodio 133 mg Zinc 1,2 mg

Carbohidratos 21,6 g De los cuales: Fibra 5,5 g Almidón 5,6 g Azúcares 6,6 g

Lípidos Grasas 11,4 g De las cuales: Monoinsaturada 6,9 g Poliinsaturada 2,3 g Omega 3 0,1 g Omega 6 2,2 g Saturada 1,7 g

Proteínas 8,3 g Aminoácidos esenciales: Histidina 0,2 g Isoleucina 0,3 g Leucina 0,5 g Lisina 0,4 g Metionina 0,1 g Fenilalanina 0,3 g Treonina 0,3 g Triptófano 0,1 g Valina 0,4

La elaboración, al igual que la del hummus clásico, no puede ser más fácil y los ingredientes son muy fáciles de encontrar.

Ingredientes (para 4 raciones, aproximadamente):

  • 500 gramos de guisantes frescos. También los podéis utilizar congelados.
  • Una cucharada de Tahini blanco.
  • Una cucharada de mantequilla de cacahuete.
  • Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra para la crema y, opcionalmente, una cucharada más para decorar.
  • 2 dientes de ajo o dos cucharaditas de ajo en polvo.
  • Una pizca de semillas de cilantro molidas.
  • Una pizca de sal.
  • Una pizca de comino.
  • El zumo de una lima. Si no tenéis en casa, o si lo preferís, podéis utilizar zumo de limón. Con la lima quedará más suave, pero también quedará bien con limón.
  •  Opcional: copos de chili para decorar.

 

 

Elaboración:

  • Coloca los guisantes en una olla con agua fría y sal, y pon la olla al fuego. Cuando el agua empiece a hervir, déjalos cocer un par de minutos y retira del fuego.
  • Pon los guisantes en un escurridor y aclara con agua fría.
  • Corta el ajo, retirando la parte central, en trozos pequeños.
  • Coloca todos los ingredientes (excepto el aceite que vayas a usar para decorar y los copos de chili) en un procesador de alimentos o, si no tienes, en un recipiente grande donde puedas triturar con la batidora de mano.
  • Tritura todo hasta que quede una pasta cremosa, sin grumos.
  • Prueba el sabor y añade, si lo consideras, más sal. Yo utilizo muy poca.
  • Puedes conservarlo en un recipiente hermético cerrado en el frigorífico durante unos 4-5 días.

 

Espero que os guste!

 

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