Las galletas de jengibre son un clásico de la gastronomía navideña del norte de Europa, desde donde se fueron extendiendo a otros países. Hoy día son conocidas gracias a infinidad de películas y series de televisión.

Tradicionalmente tienen forma humana (humanoide) o de corazón, aunque también es muy popular la típica casita inspirada en la historia de Hansel y Gretel. Tienen un sabor especiado ya que, aparte de jengibre, suelen llevar otras especias como clavo, nuez moscada o canela y no son demasiado dulces. En este caso las he decorado con glasa real (Royal Icing), por lo que aumenta el dulzor, pero siguen conservando ese toque tan especial ligeramente picante.

Para esta receta he utilizado margarina vegetal pero, si lo preferís, podéis utilizar aceite vegetal de sabor neutro (girasol o colza) aunque creo que queda mejor textura con la margarina. Tradicionalmente llevan algún tipo de melaza, pero he preferido no utilizarla dado que las iba a decorar con glasa.

Sin más, os dejo con la receta.

 

Ingredientes (para 25-30 galletas, dependiendo del tamaño):

  • 350 gramos de harina de trigo.
  • 80 gramos de azúcar integral.
  • 100 gramos de margarina vegana.
  • 60 mililitros de leche de soja.
  • Opcional: 2 cucharadas de melaza o sirope de agave.
  • Una pizca de sal.
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo.
  • 1 cucharadita de canela.
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada.
  • 1/2 cucharadita de clavo molido.
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico o polvo de hornear.

 

Si queréis hacer Glasa Real (Royal Icing):

  • 300 gramos de azúcar glass (icing sugar). Yo utilizo azúcar normal molida con un procesador de alimentos muy potente que tengo.
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico.
  • 2 cucharadas y 1/2 de aquafaba (el líquido de los frascos y envases de garbanzos cocidos).

 

Elaboración:

  • En un bol, mezcla la harina, las especias, la sal y el bicarbonato.
  • En un recipiente, mezcla la leche templada con la margarina hasta obtener una mezcla cremosa. Añade el azúcar y mezcla de nuevo.
  • Mezcla los ingredientes secos y los ingredientes húmedos hasta obtener una masa firme pero flexible.
  • Envuelve la masa en film plástico y guarda en el frigorífico durante una hora. Yo la he alisado un poco para que sea más fácil trabajar después.
  • Enciende el horno a 175ºC / 347ºF.
  • Extiende la masa sobre una superficie espolvoreada con harina y trabaja la masa con el rodillo, alisando y estirando, hasta que quede de unos 4 milímetros de grosor. Si quieres, puedes hacerlas algo más gruesas.
  • Coloca las galletas sobre la bandeja del horno cubierta con papel de hornear y hornea durante aproximadamente 15 minutos, hasta que el color sea dorado y los bordes comiencen a oscurecerse.
  • Deja que enfríen en una rejilla y espera a que estén totalmente frías antes de decorar.

 

 

Para hacer Glasa Real, simplemente mezcla los ingredientes en un bol y bate a velocidad alta hasta que adquiera la textura adecuada. En mi cuenta de Instagram podéis ver un vídeo de cómo queda, tenéis el icono para acceder a Instagram debajo de esta receta.

 

Espero que las disfrutéis mucho y que tengáis una Nochebuena feliz!