Después de unas mini-vacaciones en mi ciudad, es hora de volver a casa y de retomar la rutina después de las Navidades. También es tiempo de retomar las recetas más sencillas, básicas y sanas después de las últimas recetas enfocadas a fiestas y celebraciones.

El plato de hoy es un asado de hortalizas que, personalmente, me encanta. Lleva patata, boniato, remolacha, chirivía y nabo, ingredientes todos ellos de temporada, nutritivos y muy económicos. He aromatizado el asado con hierbas y limón y lo acompaño de una salsa ligera y sencilla a base de yogur y tahini. Lo podéis consumir como acompañamiento de algún plato principal o como plato único, ya que estas hortalizas están llenas de nutrientes.

La patata es un tubérculo muy antiguo que ya era consumido por los pueblos de América antes de que los europeos llegásemos al continente. De allí la importamos a Europa y se popularizó su consumo por todo el mundo a partir del siglo XVII.
Debe consumirse siempre cocinada, ya que el tubérculo crudo puede resultar tóxico. Son muy ricas en almidón y minerales como potasio, magnesio, calcio y fósforo.

El boniato (también llamado camote, batata o patata dulce) es un tubérculo muy rico en betacarotenos, vitaminas A y E, potasio y ácido fólico. Existen varios tipos, siendo las variedades de carne de color naranja o púrpura las que contienen más antioxidantes.  Es más fácil de digerir que la patata y, por su alto contenido en antioxidantes, es muy beneficiosa para nuestro organismo.

De la remolacha ya os he hablado anteriormente en la receta de Borscht vegano aunque en esta ocasión la voy a preparar asada. Personalmente, me encanta la remolacha tanto en crudo para smoothies y ensaladas como cocida en cremas y sopas o asada. En este caso utilizo la variedad de color morado, que es la más común.

La chirivía (Pastinaca sativa) era muy popular en la cocina europea antes de que las patatas fuesen importadas desde América. Tiene su origen en las zonas cálidas de Europa, aunque también necesita inviernos fríos para desarrollarse correctamente. Es una raíz de forma parecida a la zanahoria, pero de color blanco. Las hojas de la planta producen urticaria, pero no os preocupéis porque la venden siempre sin hojas. Es diurética y contiene cantidades importantes de casi todas las vitaminas del grupo B, sobre todo de ácido fólico, muy importante para el desarrollo del feto durante el embarazo.

Después de toda esta charla (me gusta hablar de los ingredientes que utilizo) os dejo con la receta:

Ingredientes (para cuatro raciones):

  • 4 patatas de tamaño mediano – grande.
  • 2 remolachas de tamaño medio.
  • 2 boniatos de tamaño mediano – grande.
  • 4 chirivías de tamaño medio.
  • 1 cebolla roja grande o dos pequeñas.
  • Un limón grande o dos pequeños.
  • Hierbas aromáticas: romero y tomillo seco y eneldo fresco.
  • Especias: pimienta blanca molida, pimienta negra molida y comino.
  • Una pizca de sal
  • Opcional: dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

Para la salsa de yogur y tahini:

  • Un yogur de soja natural (125 gramos) sin azúcar ni edulcorante. Podéis utilizar también yogur de avena, pero es importante que sea sin azúcar.

  • Dos cucharadas de tahini blanco.

  • Una cucharada de ralladura de limón ecológico (cáscara de limón rallada).

  • Una cucharadita de menta fresca (opcional).
  • Una pizca de sal. Probadlo antes, es posible que no necesite sal, dependiendo de la sal que lleve vuestro tahini.

 

Elaboración (más fácil, imposible):

  • Lava muy bien todas las hortalizas y pela el boniato, la remolacha y la chirivía. Ten cuidado al pelar la remolacha, ya que su jugo mancha bastante.
  • Enciende el horno a 220ºC / 428ºF
  • Corta las hortalizas en trozos medianos, no hace falta que queden perfectos ni que sean del mismo tamaño.
  • Pela la cebolla y córtala en gajos. Corta el limón en rodajas.
  • Pon el aceite de oliva en el fondo de una fuente apta para horno.
  • Coloca las hortalizas en la fuente y añade las hierbas y las especias (una cucharadita de romero seco, una cucharadita de tomillo seco, unas cuatro ramas de eneldo fresco, una pizca de sal, pimienta negra y blanca al gusto y una pizca de comino) y remueve para impregnar las hortalizas.
  • Coloca los gajos de cebolla y las rodajas de limón repartidas por la superficie.
  • Introduce la fuente en el horno, ya caliente, y hornea durante unos 40-50 minutos. Para comprobar si las hortalizas están listas, puedes utilizar un pincho de cocina.

 

Mientras se hornea, puedes preparar la salsa para acompañar. Simplemente, mezcla bien todos los ingredientes en un cuenco. Para servir, queda muy bien guardar un poco de la cáscara de limón y echarlo sobre la salsa.

SalsaTahiniBlog3

Y ya tenéis un plato ligero, nutritivo y sabroso listo para disfrutar.

Espero que os guste!