Como ya sabréis, soy muy fan de las legumbres. Son muy nutritivas, ricas en proteínas y minerales tan valiosos como el hierro o el calcio y , además, son económicas. En casa las consumimos muy a menudo en forma de guisos, ensaladas, sopas, hummus, hamburguesas… y en forma de este delicioso (y saludable) brownie. Una receta “de viernes” que podéis disfrutar cualquier día.

Los garbanzos son mi legumbre favorita, por su sabor y por su textura. Creo que aún no he descubierto todo lo que se puede hacer con garbanzos, pero frecuentemente hago experimentos para descubrir nuevas formas de consumirlos. En este caso he hecho un brownie con un sabor y una textura que a mí, personalmente, me encantan.

Además, no tiene harinas (es, por tanto, libre de gluten) y no tiene azúcar refinada, por lo que es una forma perfecta de disfrutar de un dulce y saludable postre o merienda.

¿Queréis la receta?

Ingredientes:

  • 450 gramos de garbanzos cocidos, intentando quitarle la piel. Es bastante fácil de hacer, una vez cocidos, con los dedos.
  • 3 cucharadas de semillas de chia, remojadas en 9 cucharadas de agua. Haced la mezcla y dejad reposar aproximadamente 10 minutos.
  • 15 a 20 dátiles sin hueso. Elegid dátiles que sean 100 dátiles, sin ningún añadido. Cuanto más jugosos estén, mejor resultado tendréis. Si os gusta muy dulce, echad más, pero creo que más dulce resultaría demasiado pesado.
  • 150 ml. de agua.
  • 100 gramos de copos de avena. No todas las avenas son sin gluten, vigilad que lo indique en el envase. Si no tenéis intolerancia al gluten, podéis utilizar cualquier avena.
  • 50 gramos de cacao puro en polvo, sin azúcar.
  • 4 cucharadas de aceite de girasol.
  • Una pizca de sal.
  • Una cucharadita de extracto de vainilla.
  • 2 cucharaditas de bicarbonato sódico.
  • Opcional: nueces o frutos secos para decorar y/o poner en el interior. Yo lo he servido con helado de plátano casero (muy fácil: congelar plátanos, triturar y listo).

 

Elaboración:

  • Pon los dátiles, sin hueso, en un procesador de alimentos. Añade 100 ml de agua y tritura hasta que consigas una textura similar a un caramelo espeso.
  • Enciende el horno a 180ºC / 356ºF
  • Añade los garbanzos, las semillas de chia en agua, los copos de avena, la sal, el extracto de vainilla, el cacao en polvo, el aceite y el bicarbonato sódico y los 50 ml de agua restantes.
  • Tritura todo hasta obtener una textura homogénea.
  • Pon papel de hornear en un molde apto. También puedes engrasar el molde si lo prefieres o utilizar moldes individuales.
  • Vierte la mezcla en el molde. Si deseas poner frutos secos en el interior de la masa, vierte primero la mitad, pon los frutos secos y vierte el resto. Reparte bien la mezcla por el molde.
  • Hornea a 180ºC / 356ºF durante aproximadamente 20 minutos. Vigila el horno a partir de los 15 minutos para que no se queme.
  • Deja que se enfríe antes de cortar o sacar de los moldes.
  • Si lo deseas, puedes poner nueces troceadas y virutas de chocolate por encima.

 

Espero que os guste!