Después de la tarta de mi cumpleaños / veganiversario es hora de retomar los buenos hábitos con platos más equilibrados. Inicialmente iba a llamar a esta receta “bol del increíble Hulk” porque, después de comerlo, me siento saciada pero ligera y muy fuerte y porque es, bueno, muy verde. Finalmente pensé que lo de de “ensalada templada” era más apropiado, ya que es de lo que realmente estamos hablando.

Muchas personas que conozco, cocinan las verduras en exceso. Esto, además de aumentar la pérdida de nutrientes, hace que la textura y sabor de esas verduras sea, casi siempre, menos agradable.

Lo que os traigo hoy es una idea básica, que vosotros podéis hacer cambiando las verduras o el aliño para adaptarlo a vuestras preferencias. Lo ideal sería mantener el zumo de limón y algún tipo de nuez o fruto seco, pero lo dejo a vuestro criterio. Yo, he elegido guisantes, judías verdes y broccoli.

Los guisantes, además de ser muy ricos en fibra soluble y ayudarnos a regular los niveles de azúcar en sangre, contienen muy buena cantidad de vitamina C y minerales como calcio, y magnesio. Si os apetece, podéis probar mi receta de hummus de guisantes.

Las judías verdes son un tipo de legumbre (del que existen varios tipos) que se recoge para consumir tierno, a diferencia de otras legumbres que consumimos secas. Son muy bajas en calorías y contienen un alto porcentaje de agua. Son ricas en fibra, potasio, magnesio, ácido fólico y vitaminas C y A. Sin embargo, se recomienda que las personas propensas a formar piedras en el riñón sean prudentes en su consumo.

El broccoli es una verdura muy rica en fósforo, calcio, ácido fólico y potasio, además de vitaminas C y A, entre otras.

Para esta receta, os recomiendo utilizar vaporera. Yo la uso bastante, tanto para preparar verduras o seitán como para hacer otros platos como mis baozi (panecillos chinos rellenos). Las verduras, podéis utilizarlas frescas o congeladas, como mejor os venga. Yo, las utilizo frescas preferentemente. No he utilizado aceite porque el tahini, el sésamo y las nueces ya le aportan grasa saludable al plato, pero podéis añadir aceite si os gusta (aunque no es necesario).

Ingredientes (4 personas):

  • 300 – 400 gramos de judías verdes.
  • 3 – 4 piezas de broccoli.
  • 200 gramos de guisantes.
  • El zumo de un limón.
  • Un poco de sal.
  • 3 cucharadas de tahini tostado.
  • 1 cucharada de semillas de sésamo.
  • Un puñado de nueces pecanas (o cualquier otro tipo de nuez que os guste).

 

Elaboración:

  • Para esta receta he utilizado una vaporera de tres pisos, Si tenéis una simple tendréis que hacer las verduras por separado. También las podéis cocer.
  • Lo primero, limpiamos las verduras. Del broccoli sólo voy a utilizar los “arbolitos”, los tallos los podéis guardar para hacer caldo. En mi Instagram (tenéis el enlace en esta misma página) os dejé un vídeo corto sobre cómo hacer caldo de verduras casero con los restos de las verduras.
  • Tanto si lo vas a hacer al vapor como si lo vas a cocer, pon agua a hervir con un poco de sal. Una vez empiece a hervir, coloca la vaporera sobre la olla o ve añadiendo las verduras.
  • Lo primero que vamos a hacer son las judías verdes. Ponlas en la vaporera o échalas al agua hirviendo. Cuando lleven 5 minutos, añade el broccoli a la olla o vaporera y, cuando el broccoli lleve 5 minutos, añade los guisantes. Es decir, cocinamos las judías 15 minutos, el broccoli 10 y los guisantes 5.
  • Transcurrido este tiempo, retira del agua o vaporera y aclara inmediatamente con agua fría. Esto cortará la cocción y mejorará la textura de las verduras, que vamos a consumir a temperatura ambiente.
  • Coloca las verduras en un bol grande y rocía con el jugo de limón. Añade el tahini, una pizca de sal, las nueces y el sésamo y remueve todo bien, para que se mezclen los sabores.

 

Espero que os guste!