Hummus Veggie Boop

Uno de mis objetivos al crear este blog era enseñarle mis recetas a mi madre, para que viese que no me muero de hambre y que no como sólo lechuga. Una de las recetas que ella tenía más interés en aprender es la del Hummus, al que he dado mi toque personal. Es un plato nutritivo, sabroso, económico y extremadamente fácil de preparar.

Aunque es más recomendable cocer los garbanzos en casa, también podemos hacerlo con garbanzos ya cocidos. Cocerlos en casa nos permite controlar el contenido de sodio y aditivos, además de evitar envases innecesarios. La ventaja de los garbanzos ya cocidos es la comodidad y que podemos utilizar el líquido (llamado aquafaba) para otras recetas. Por ejemplo, utilicé aquafaba para hacer la glasa real con la que decoré estas galletas de jengibre.

Existen muchas variedades de hummus, según la región y país, pero lo más habitual es que se haga a partir de garbanzos, con aceite de oliva y tahini o sésamo. En casa, la que más habitualmente preparamos es esta que os enseño hoy, aunque también suelo hacer esta versión con guisantes y otras variedades que os iré enseñando más adelante.

El hummus lo podéis disfrutar de muchas formas: “mojando” crudités, untado en pan, como relleno en rollitos… etcétera. En diciembre del año pasado os enseñé esta receta de cupcakes de patata en la que utilicé otra versión de hummus, por ejemplo. Según las especias que añadáis o incluso el aceite que utilicéis, le podéis dar matices que combinen mejor en un plato u otro. Os invito a experimentar para descubrir nuevos platos con los que disfrutar.

Sin más, vamos con la receta para que podáis probar mi versión de hummus, me encantará saber qué os ha parecido.

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 500 gramos de garbanzos, pesados ya cocidos. Suelo cocer bastante cantidad de garbanzos o alguna otra legumbre una vez a la semana. Guardo una parte para añadir a ensaladas, fajitas, etc y el resto para hacer cremas y sopas o hummus. Si los vais a cocer para esta receta, calculad que el peso en seco es aproximadamente tres veces menos.
  • 1 diente de ajo, pelado.
  • El zumo de un limón.
  • 1 cucharadita de ajo en polvo. Si no tenéis ajo en polvo, utilizad dos dientes de ajo.
  • 70 mililitros de agua. Es posible que necesitéis añadir más agua, según lo queráis más o menos espeso.
  • 1 cucharada de tahini (pasta de sésamo) tostado. También sirve tahini blanco, pero el tostado le da un sabor más intenso.
  • 4 cucharaditas de aceite de lino. Si no tenéis, podéis utilizar aceite de oliva, pero de verdad que el de lino le da un toque especial.
  • 1 cucharadita de semillas de sésamo. Si no tenéis semillas, podéis echar un poquito más de tahini.
  • Un poco de sal.

 

Elaboración:

  • Escurre bien los garbanzos y, si puedes, intenta eliminar las pieles.
  • Pon todos los ingredientes, excepto el aceite, en un procesador de alimentos. Si no tienes procesador, hazlo en un bol grande y tritura con la batidora de mano.
  • Tritura todo y añade, si lo consideras necesario, más agua. Hazlo poco a poco para que no te quede demasiado líquido.
  • Si lo vas a consumir en el momento, sirve y pon una cucharadita de aceite de lino en cada ración. Si no, puedes guardarlo en un envase hermético, con o sin el aceite.
  • Puedes añadir especias como comino, pimentón, etcétera. Nosotros, a este hummus, no se lo añadimos.

 

 

Espero que os guste!