Panna Cotta Vegana de Fresas

Hace ya algún tiempo que no publico ninguna receta de postres y, sinceramente, lo echaba de menos. En época navideña, os enseñé esta panna cotta vegana de chocolate blanco, que triunfó bastante en nuestra cena de Nochebuena. Hoy os traigo una panna cotta más ligera y saludable, ya que no lleva azúcar añadido. Además, utilizo muy pocos ingredientes y la elaboración es muy sencilla.

Como ya os conté en la receta anterior, la panna cotta es un postre italiano que se elabora con nata de leche de vaca. Como me gusta recordaros, casi todos los platos pueden hacerse en versión vegana. Simplemente, sustituyendo los ingredientes animales por otros de similar textura, podemos obtener platos deliciosos. En el caso de los postres con nata, podemos optar por natas de soja, avena o arroz o por la leche de coco. Os animo a experimentar con los ingredientes para “veganizar” vuestros platos favoritos.

La leche de coco es bastante grasa de forma natural y suele encontrarse a la venta en lata. No confundamos con la bebida de coco en tetrabrick, que también está muy buena pero no tiene la misma función culinaria. Existen diferentes marcas y, algunas de ellas, venden leche de coco más ligera con menos grasa. Para esta panna cotta utilizo la normal, con toda su grasa natural. Para otro tipo de postres, en los que necesitéis nata montada, podéis utilizar la parte grasa de la leche de coco. Es muy fácil separar la grasa del agua enfriando la lata durante un par de horas.

En lugar de azúcar, en este caso, no he utilizado ningún ingrediente para endulzar. El azúcar que he utilizado es el que, de forma natural, contienen las fresas maduras. La leche de coco ya tiene un sabor ligeramente dulce, así que no considero necesario añadirle más. Antes de enfriar, podéis probar la mezcla y añadir azúcar si lo consideráis necesario.

Os dejo con la receta, para que la podáis disfrutar este fin de semana.

Ingredientes (para 6-8 raciones):

  • 150 gramos de fresas. Es muy importante que estén maduras, ya que el sabor será más intenso y más dulce.
  • 2 latas de leche de coco.
  • 4 cucharaditas de agar agar en polvo.
  • 5 cucharadas de agua templada.

 

Elaboración:

  • Lava muy bien las fresas, elimina la parte de las hojas y córtalas en trozos pequeños.
  • En un cazo, añade un par de cucharadas de la leche de coco y las fresas. Calienta el cazo con el fuego bajo y remueve frecuentemente para que no se te queme. Verás que las fresas se van deshaciendo y toman textura similar a una mermelada ligera.
  • Cuando estén prácticamente desechas, añade el resto de la leche de coco al cazo y remueve para que se vaya mezclando.
  • Disuelve el agar agar en el agua y, cuando la leche de coco esté caliente, añádelo al cazo.
  • Remueve hasta que empiece a hervir y deja que hierva durante un par de minutos.
  • Retira del fuego y prueba la mezcla. Si no te sabe suficientemente dulce, puedes añadir un poco de azúcar. Yo no le añado nada, aunque las decoraciones que le puse para la foto que acompaña a esta receta sí llevan azúcar.
  • Vierte la mezcla en el molde o moldes que vayas a utilizar y deja que se enfríe. Cuando esté a temperatura ambiente, si quieres, puedes meter el molde o moldes en el frigorífico.
  • Una vez que esté fría, estará lista para servir. Puedes utilizar moldes o servir en copas o cuencos pequeños.
  • Podéis decorar con trozos de fresas, hojas de menta, decoraciones de pastelería aptas para veganos…

 

 

Espero que os guste!