Crema de lombarda y avellanas

Crema de lombarda y avellanas

Crema de Lombarda y Avellanas Veggie Boop

Cuando compartí, las navidades pasadas, mi receta de Lombarda con Frutos Secos y Manzana (tenéis la receta en el blog) os dije que compartiría más recetas con lombarda. Aunque he tardado un poco (un año, ni más ni menos), aquí está la receta de la crema que nosotros tomamos como parte del menú de la Noche de Fin de Año: Crema de Lombarda y Avellanas.

Las cremas de verduras son una opción fácil, económica, nutritiva y muy versátil. Admiten muchísimas variaciones según las verduras que añadamos, añadiendo o no cereales, patata, legumbres… o frutos secos como en este caso. Aprovechando que tenía avellanas que sobraron después de preparar los Bombones de Cacahuete y Algarroba, se me ocurrió utilizarlas para darle un toque diferente a mi crema de lombarda. El resto de los ingredientes, como veréis, son económicos, fáciles de encontrar y de temporada, así que no tenéis excusa para no probar esta receta!

Ingredientes (para 4-6 raciones):

  • Una col lombarda de tamaño medio.
  • 1,5 litros de caldo de verduras, yo utilicé caldo casero hecho con champiñones, puerro, cebolla, ajo y brócoli, pero podéis utilizarlo comercial si os resulta más cómodo.
  • Aproximadamente 70 gramos de avellanas, partidas por la mitad.
  • 2 cebollas rojas de tamaño medio.
  • 3 dientes de ajo.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 cucharada de shiro miso (opcional).
  • 1 cucharadita de comino.
  • Una pizca de pimienta blanca.
  • Una pizca de canela en polvo.
  • Una pizca de sal.

Elaboración:

  • Corta la lombarda, descartando la parte central, en tiras.
  • Calienta, en una olla, el aceite. Cuando esté caliente, baja el fuego a la mitad y añade la cebolla cortada en rodajas. Rehoga hasta que la cebolla se ablande.
  • Añade el ajo y rehoga durante un par de minutos, después añade las avellanas y rehoga todo junto hasta que las avellanas se tuesten ligeramente. Retira, si lo deseas, un poco de cebolla y algunas avellanas para decorar.
  • Añade la lombarda troceada, las especias y la sal y rehoga, moviendo frecuentemente, hasta que la lombarda se ablande. Cuando esté blanda, añade el caldo de verduras y deja que hierva durante 10 minutos.
  • Retira del fuego y deja reposar 5 minutos, después añade el shiro miso y tritura.
  • Puedes decorar con un poco de cebolla y avellanas, como he hecho yo, o como mejor te parezca.

 

Espero que os guste!

 

Bombones de cacahuete y algarroba

Bombones de cacahuete y algarroba

Bombones Ferrero Veganos

La Navidad es una época complicada para mí, ya que por un lado evoca recuerdos muy felices y por otro hace más evidente la falta de quienes ya no están. Una parte importante de estas fechas, aparte de la decoración y los regalos, es la comida. Casi todas las familias procuran hacer platos más especiales en estas fechas, y los dulces suelen estar siempre presentes. En casa, comprábamos los típicos bombones “Ferrero Rocher” prácticamente sólo por estas fechas, así que realmente me apetecía mucho hacer una versión sin lácteos y además sin añadir azúcar (lleva la que lleve el chocolate negro).

Para quienes no los conozcáis, son unos bombones de chocolate que llevan en el centro una avellana, recubierta de crema de chocolate, recubierta de chocolate y rebozada en avellanas troceadas. En este caso, he hecho una crema de cacahuetes y algarroba para rellenar el bombón. He utilizado algarroba porque tiene un sabor dulce de forma natural, y no es necesario endulzar ni con azúcar ni con ningún edulcorante. La algarroba en polvo se puede encontrar en muchos herbolarios y en algunos supermercados y tiendas de alimentación. Por supuesto, podéis utilizar cacao en polvo si lo preferís y no os importa que queden un poco más amargos, adaptad la receta a vuestro gusto.

El procedimiento es muy fácil y, además, los podéis preparar con antelación y conservar congelados. Se pueden comer sacados directamente del congelador (yo lo hice así para la foto que acompaña a esta receta), pero se aprecian mejor los sabores si se dejan a temperatura ambiente un rato o si se conservan en el frigorífico. Os dejo con la receta, para que podáis incluirla en vuestro menú navideño.

Ingredientes (para unos 40 bombones):

  • Aproximadamente 350 gramos de cacahuetes sin sal. Yo los he comprado crudos, pero podéis utilizarlos tostados si queréis.
  • Aproximadamente 200 gramos de avellanas tostadas. Reservad unas 40 enteras, el resto son para decorar.
  • 150 gramos de chocolate negro, yo he utilizado una tableta del 85% para esta receta. Me sobró chocolate, así que seguramente sirva también con menos chocolate.
  • 2 cucharadas de algarroba en polvo.
  • 1 cucharada de aceite de coco. No es imprescindible, pero ayuda a que el chocolate solidifique mejor al enfriar.

 

Procedimiento:

  • Reserva las avellanas que vayas a utilizar para rellenar y tritura el resto, vierte las avellanas trituradas en un recipiente.
  • Tritura los cacahuetes, como si fueses a hacer mantequilla de cacahuete, pero dejando de triturar cuando la textura sea la de una crema espesa. Yo he tostado los cacahuetes antes de triturar, porque los utilizo crudos, pero si los tuyos están ya tostados no es necesario.
  • Añade la algarroba en polvo y tritura unos segundos, para que se mezcle bien. Si quieres, aparta un poco de la crema de cacahuete para hacer algunos con algarroba y otros sin (o todos sin, como prefieras).
  • Vierte la mezcla en un recipiente y guarda en el frigorífico, ya que será más fácil formar las bolas con la crema fría.
  • Cuando tengas la crema fría, funde el chocolate con el aceite de coco. Cuando esté fundido, retira del fuego y remueve con una cuchara para que se vaya enfriando. Luego, deja que repose un rato mientras formas las bolas.
  • Para hacer las bolas, toma un poco de la crema de cacahuete, coloca una avellana en el centro y dale forma. Coloca las bolas en una bandeja forrada con papel para hornear.
  • Cuando tengas las bolas formadas, ve cubriéndolas de chocolate una a una. Yo me he ayudado de dos cucharas para cubrirlas de una forma uniforme, directamente sobre el cazo, pero hazlo como te sea más cómodo.
  • Cuando estén cubiertas, espolvorea las almendras troceadas y mete la bandeja en el congelador durante al menos media hora. Esto hará que enfríen rápidamente y que el chocolate solidifique.

bombonespasoapaso

Ya están listos para disfrutar, espero que os gusten!

 

 

 

Flan de Calabaza

Flan de Calabaza

Flan de calabaza Veggie Boop

En casa, procuramos aprovechar al máximo los alimentos que compramos y no tiramos nada innecesariamente. Como el otro día hice la crema de calabaza y naranja y me sobró un poco de calabaza asada, me atreví a experimentar y ha salido un flan muy rico y saludable ya que no contiene azúcar refinado. Como siempre, al no llevar ningún ingrediente animal, es apto para personas alérgicas a lácteos o huevo, para personas veganas y (por supuesto) para cualquiera que quiera probar este postre.

Los ingredientes son bastante simples y fáciles de conseguir, excepto quizás el agar-agar que ya he utilizado en algunas recetas. No es un ingrediente económico, pero al utilizar muy poca cantidad y no ser un ingrediente que utilicemos a diario, no resulta demasiado caro. Yo lo utilizo en polvo y lo compro en el supermercado, aunque también se puede encontrar entero. Tened en cuenta que, si lo utilizáis entero, la cantidad necesaria varía y necesitaríais un poco más. El agar-agar nos ayuda a conseguir muchas texturas diferentes en platos como quiches, panna-cotta, flan…

Como veréis, los demás ingredientes son muy comunes y es muy probable que los tengáis en casa. No he añadido ni azúcar ni ningún tipo de endulzante porque la calabaza ya aporta dulzor y a mí la leche de coco me resulta dulce, pero probad la mezcla antes de enfriar por si queréis endulzar. Tened en cuenta también que hay variedades de calabaza más dulces que otras, así que endulzad o no según vuestra preferencia. En cuanto a la elaboración, es tan sencilla que apenas necesita explicación y creo que puede ser divertido que los peques de la casa ayuden a preparar este flan.

Os dejo con la receta y estoy deseando que me contéis si lo habéis probado.

Ingredientes (8 raciones):

  • 1 lata (400 ml) de leche de coco y la nata (la parte grasa, se separa muy fácilmente dejando enfriar) de otra lata.
  • 250 gramos de calabaza asada (y pelada). La calabaza la asé para la receta de crema de calabaza que os enlazaba antes, horneada 40 minutos a 200ºC / 392 ºF.
  • 2 cucharaditas de agar-agar en polvo.
  • 1 cucharadita de vainilla.
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo.
  • Una pizca de clavo en polvo.
  • Opcional: para decorar, yo he utilizado un par de cucharadas de sirope de dátiles para seis flanes como el de la foto.

 

Elaboración:

  • Con la ayuda de un procesador de alimentos, mezcla todos los ingredientes hasta conseguir una textura líquida y sin grumos.
  • Vierte la mezcla en una cazuela y pon ésta al fuego. Sin dejar de remover, lleva la mezcla a ebullición y deja que hierva un par de minutos.
  • Retira del fuego y vierte la mezcla en los moldes que vayas a utilizar.
  • Deja enfriar a temperatura ambiente y, cuando esté a temperatura ambiente, guarda en el frigorífico hasta el momento de servir.

 

Y ya está, ¿a que es una receta muy sencilla?

¡Espero que os guste!

 

 

Albóndigas Suecas Veganas

Albóndigas Suecas Veganas

Albóndigas Suecas Veganas Veggie Boop

Siempre he considerado la gastronomía una parte muy importante de la cultura de cualquier país, ya que la comida envuelve gran parte de nuestros actos sociales. Como vegana, una de las cosas que más me gusta hacer es “veganizar” los platos con los que siempre he disfrutado, creando versiones sin ingredientes de origen animal. Como inmigrante en Suecia, me gusta también experimentar con recetas típicas de aquí creando sus versiones veganas. He compartido ya alguna receta sueca en el blog pero, si hay un plato sueco que todo el mundo conoce, son las albóndigas.

Hoy es el día de Suecia y, habitualmente, se celebra con música, baile y picnics. Desgraciadamente el clima no ha acompañado mucho (también muy habitual por estas tierras), pero no es excusa para no disfrutar de una buena comida. La diferencia principal de las albóndigas suecas, respecto a las que solemos comer en España, es que son bastante compactas y suelen ser de tamaño pequeño para que las puedas meter enteras en la boca. Lo más habitual es comerlas acompañadas de salsa de arándanos rojos (lingonsylt), patatas en puré o asadas y salsa tipo “gravy”. Yo he utilizado lingonsylt casero que hace mi suegra, patatas hervidas con una salsa espesa de champiñones y ensalada de remolacha, pero podéis tomarlas como más os apetezca. Si queréis la receta de la salsa o de la ensalada de remolacha, puedo compartirlas algún otro día.

Las especias que utilizo son las que, según mi experiencia, hacen que el sabor sea lo más parecido posible a las tradicionales. Si no os gusta alguna de las especias, podéis omitirla aunque el sabor ya no será el mismo. Recordad que siempre podéis adaptar las recetas a vuestro gusto y darles vuestro toque personal. Como siempre, podéis congelar las albóndigas que no vayáis a consumir para tenerlas a mano en el congelador.

Sin más, os dejo con la receta para que las podáis disfrutar cuanto antes.

Ingredientes (aproximadamente 6 raciones):

  • 200 gramos de soja texturizada fina (pesada en seco). También podéis utilizar soja de la que ya viene hidratada, yo normalmente prefiero utilizarla en seco porque absorbe mucho sabor al hidratarla en caldo.
  • Aproximadamente 700 ml de caldo vegetal para hidratar la soja. Si hacéis el caldo casero, añadid unos champiñones ya que le darán muy buen sabor.
  • 200 ml de leche de soja sin azúcar ni edulcorante. Podéis utilizar cualquier otra bebida vegetal si lo preferís, pero es importante que sea sin endulzar.
  • 70 gramos de pan rallado.
  • 1 cucharada de salsa de soja.
  • 1 cucharada de humo líquido. Si no encontráis humo líquido, podéis echar un poco de pimentón ahumado.
  • 1 cucharada de cebolla en polvo. También podéis utilizar cebolla cortada en trozos muy pequeños si lo preferís. Yo creo que la textura queda mejor con cebolla en polvo.
  • 1 cucharadita de ajo en polvo.
  • 1/2 cucharadita de cardamomo en polvo.
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra en polvo.
  • Una pizca de nuez moscada en polvo.
  • Una pizca de comino en polvo.
  • 2-3 cucharadas de aceite, el que prefieras, para freír las albóndigas en una sartén. Las puedes hacer también al horno, pero creo que quedan mejor en sartén.

 

Elaboración:

  • Hidrata la soja en el caldo vegetal, si el caldo está caliente, con 10 minutos es suficiente. Si lo haces con caldo a temperatura ambiente, necesitarás media hora aproximadamente. Escurre bien para que no quede demasiado húmeda.
  • En un bol, mezcla la leche de soja (o la que utilices) con las especias y remueve. Añade el pan rallado y la soja texturizada y mezcla con la mano.
  • Añade la salsa de soja y el humo líquido y mezcla de nuevo hasta que la mezcla quede homogénea. Debe tener humedad, pero ser fácil de compactar con las manos. Si te ha quedado demasiado húmeda la mezcla, añade un poco más de pan rallado. Si te ha quedado muy seca, puedes añadir un poco de agua, caldo o la leche que hayas utilizado.
  • Toma pequeñas porciones de la masa y forma bolitas compactas con la mano.
  • Enciende el horno a 180 grados.
  • En una sartén, pon el aceite que quieras utilizar y dora las albóndigas dándoles la vuelta frecuentemente. Con un poco de aceite es suficiente. No es necesario que estén “nadando” en aceite. Cuando estén “marcadas”, retira de la sartén para hacerlas después en el horno. Si no quieres utilizar horno, tenlas en la sartén un poco más, hasta que estén hechas del todo.
  • Pasa las albóndigas a una bandeja apta para horno y hornea (una vez que el horno esté caliente), durante aproximadamente 7 minutos. En mi opinión, quedan mejor sellando con sartén primero y al horno después.

 

Espero que os gusten!

 

Pasta alla puttanesca vegana

Pasta alla puttanesca vegana

Pasta Alla Puttanesca Veggie Boop

La pasta es uno de los platos que más me gusta y, además, es tremendamente versátil. Nosotros consumimos principalmente pasta integral y, últimamente, nos estamos aficionando a la pasta a base de legumbres o soja. En este caso, he preparado esta pasta alla puttanesca con pasta integral, pero podéis elegir también pasta de legumbres o de maíz si no toleráis bien el gluten.

La salsa puttanesca, tradicionalmente, contiene tradicionalmente anchoas en salmuera. Para sustituir el sabor fuerte que le aportan las anchoas a la salsa, he utilizado unas aceitunas de kalamata de las que me sobraron de la receta del hummus griego y también unas alcaparras en salmuera. Es una salsa espesa y de sabor intenso, que os recomiendo disfrutar con pastas de sabor y textura suave. Inicialmente no utilizaba aceite para esta salsa, y está también muy rica, pero una pequeña cantidad de aceite le aporta muchos matices.

Además, he actualizado la receta haciéndola aún más cómoda y fácil de preparar, ya que sólo utilizaremos una cazuela. Además de disfrutar de un plato delicioso, tendremos menos cacharros que fregar, ¿qué más podemos pedir?

Sin más, os dejo con la receta de mi puttanesca. Contadme, si la hacéis, qué os ha parecido.

Ingredientes (aproximadamente 4-6 raciones):

  • Pasta, la que prefiráis. Ajustad la cantidad según las raciones que queráis preparar.
  • Aproximadamente, 100 gramos de tomates tipo cherry.
  • 3-4 tomates frescos maduros, también os sirve una lata de 400 gamos de tomate natural triturado.
  • 4 tomates secos, de los que no van en aceite.
  • Aproximadamente 8 aceitunas de kalamata (normalmente son en salmuera), sin el hueso.
  • Una cucharada de aceitunas negras, sin hueso.
  • Una cebolla de tamaño medio.
  • 2 dientes de ajo, pelados.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 2 cucharadas de pasta de tomate.
  • 2-3 ramas de albahaca fresca, sólo las hojas.
  • Una cucharada de orégano seco.
  • 2 cucharaditas de alcaparras en salmuera.
  • Opcional: si os gustan los sabores fuertes, añadid una cucharadita de pasta de miso.
  • Yo no le añado sal porque las aceitunas y las alcaparras ya llevan y a mí me basta, pero podéis añadir si queréis.

 

Elaboración:

  • En una olla, calienta el aceite de oliva. Cuando esté caliente, añade la cebolla y el ajo y rehoga hasta que el ajo esté dorado y la cebolla blanda. Añade después las aceitunas de kalamata trituradas, los tomates maduros (o tomate triturado) cortados en trozos y su jugo, los tomates secos troceados, la pasta de tomate y el orégano y deja que hierva. Si quieres añadir miso para darle un toque más potente a la salsa, hazlo en este punto. El mismo perderá sus propiedades probióticas por el calor, pero aportará mucho sabor a la salsa.
  • Una vez que hierva, baja el fuego a la mitad y añade la pasta vigilando que esté cubierta completamente por el líquido de la salsa. Si es necesario, corta la pasta por la mitad y añade más agua, justo para cubrirla ya que si añadimos demasiada cantidad de agua quedará una salsa aguada.
  • Cocina, a fuego medio y removiendo con frecuencia, hasta que la pasta esté “al dente” (unos 8-10 minutos dependiendo de la pasta). Añade en este punto las alcaparras, las aceitunas negras troceadas, la albahaca y los tomates cherry cortados por la mitad.
  • Apaga el fuego, remueve todo para que se mezcle bien y deja reposar durante un par de minutos. Decora, si quieres, con un poco más de albahaca y sirve.

 

 

Espero que os guste tanto como a nosotros 🙂