Bombones de cacahuete y algarroba

Bombones de cacahuete y algarroba

Bombones Ferrero Veganos

La Navidad es una época complicada para mí, ya que por un lado evoca recuerdos muy felices y por otro hace más evidente la falta de quienes ya no están. Una parte importante de estas fechas, aparte de la decoración y los regalos, es la comida. Casi todas las familias procuran hacer platos más especiales en estas fechas, y los dulces suelen estar siempre presentes. En casa, comprábamos los típicos bombones “Ferrero Rocher” prácticamente sólo por estas fechas, así que realmente me apetecía mucho hacer una versión sin lácteos y además sin añadir azúcar (lleva la que lleve el chocolate negro).

Para quienes no los conozcáis, son unos bombones de chocolate que llevan en el centro una avellana, recubierta de crema de chocolate, recubierta de chocolate y rebozada en avellanas troceadas. En este caso, he hecho una crema de cacahuetes y algarroba para rellenar el bombón. He utilizado algarroba porque tiene un sabor dulce de forma natural, y no es necesario endulzar ni con azúcar ni con ningún edulcorante. La algarroba en polvo se puede encontrar en muchos herbolarios y en algunos supermercados y tiendas de alimentación. Por supuesto, podéis utilizar cacao en polvo si lo preferís y no os importa que queden un poco más amargos, adaptad la receta a vuestro gusto.

El procedimiento es muy fácil y, además, los podéis preparar con antelación y conservar congelados. Se pueden comer sacados directamente del congelador (yo lo hice así para la foto que acompaña a esta receta), pero se aprecian mejor los sabores si se dejan a temperatura ambiente un rato o si se conservan en el frigorífico. Os dejo con la receta, para que podáis incluirla en vuestro menú navideño.

Ingredientes (para unos 40 bombones):

  • Aproximadamente 350 gramos de cacahuetes sin sal. Yo los he comprado crudos, pero podéis utilizarlos tostados si queréis.
  • Aproximadamente 200 gramos de avellanas tostadas. Reservad unas 40 enteras, el resto son para decorar.
  • 150 gramos de chocolate negro, yo he utilizado una tableta del 85% para esta receta. Me sobró chocolate, así que seguramente sirva también con menos chocolate.
  • 2 cucharadas de algarroba en polvo.
  • 1 cucharada de aceite de coco. No es imprescindible, pero ayuda a que el chocolate solidifique mejor al enfriar.

 

Procedimiento:

  • Reserva las avellanas que vayas a utilizar para rellenar y tritura el resto, vierte las avellanas trituradas en un recipiente.
  • Tritura los cacahuetes, como si fueses a hacer mantequilla de cacahuete, pero dejando de triturar cuando la textura sea la de una crema espesa. Yo he tostado los cacahuetes antes de triturar, porque los utilizo crudos, pero si los tuyos están ya tostados no es necesario.
  • Añade la algarroba en polvo y tritura unos segundos, para que se mezcle bien. Si quieres, aparta un poco de la crema de cacahuete para hacer algunos con algarroba y otros sin (o todos sin, como prefieras).
  • Vierte la mezcla en un recipiente y guarda en el frigorífico, ya que será más fácil formar las bolas con la crema fría.
  • Cuando tengas la crema fría, funde el chocolate con el aceite de coco. Cuando esté fundido, retira del fuego y remueve con una cuchara para que se vaya enfriando. Luego, deja que repose un rato mientras formas las bolas.
  • Para hacer las bolas, toma un poco de la crema de cacahuete, coloca una avellana en el centro y dale forma. Coloca las bolas en una bandeja forrada con papel para hornear.
  • Cuando tengas las bolas formadas, ve cubriéndolas de chocolate una a una. Yo me he ayudado de dos cucharas para cubrirlas de una forma uniforme, directamente sobre el cazo, pero hazlo como te sea más cómodo.
  • Cuando estén cubiertas, espolvorea las almendras troceadas y mete la bandeja en el congelador durante al menos media hora. Esto hará que enfríen rápidamente y que el chocolate solidifique.

bombonespasoapaso

Ya están listos para disfrutar, espero que os gusten!

 

 

 

Flan de Calabaza

Flan de Calabaza

Flan de calabaza Veggie Boop

En casa, procuramos aprovechar al máximo los alimentos que compramos y no tiramos nada innecesariamente. Como el otro día hice la crema de calabaza y naranja y me sobró un poco de calabaza asada, me atreví a experimentar y ha salido un flan muy rico y saludable ya que no contiene azúcar refinado. Como siempre, al no llevar ningún ingrediente animal, es apto para personas alérgicas a lácteos o huevo, para personas veganas y (por supuesto) para cualquiera que quiera probar este postre.

Los ingredientes son bastante simples y fáciles de conseguir, excepto quizás el agar-agar que ya he utilizado en algunas recetas. No es un ingrediente económico, pero al utilizar muy poca cantidad y no ser un ingrediente que utilicemos a diario, no resulta demasiado caro. Yo lo utilizo en polvo y lo compro en el supermercado, aunque también se puede encontrar entero. Tened en cuenta que, si lo utilizáis entero, la cantidad necesaria varía y necesitaríais un poco más. El agar-agar nos ayuda a conseguir muchas texturas diferentes en platos como quiches, panna-cotta, flan…

Como veréis, los demás ingredientes son muy comunes y es muy probable que los tengáis en casa. No he añadido ni azúcar ni ningún tipo de endulzante porque la calabaza ya aporta dulzor y a mí la leche de coco me resulta dulce, pero probad la mezcla antes de enfriar por si queréis endulzar. Tened en cuenta también que hay variedades de calabaza más dulces que otras, así que endulzad o no según vuestra preferencia. En cuanto a la elaboración, es tan sencilla que apenas necesita explicación y creo que puede ser divertido que los peques de la casa ayuden a preparar este flan.

Os dejo con la receta y estoy deseando que me contéis si lo habéis probado.

Ingredientes (8 raciones):

  • 1 lata (400 ml) de leche de coco y la nata (la parte grasa, se separa muy fácilmente dejando enfriar) de otra lata.
  • 250 gramos de calabaza asada (y pelada). La calabaza la asé para la receta de crema de calabaza que os enlazaba antes, horneada 40 minutos a 200ºC / 392 ºF.
  • 2 cucharaditas de agar-agar en polvo.
  • 1 cucharadita de vainilla.
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo.
  • Una pizca de clavo en polvo.
  • Opcional: para decorar, yo he utilizado un par de cucharadas de sirope de dátiles para seis flanes como el de la foto.

 

Elaboración:

  • Con la ayuda de un procesador de alimentos, mezcla todos los ingredientes hasta conseguir una textura líquida y sin grumos.
  • Vierte la mezcla en una cazuela y pon ésta al fuego. Sin dejar de remover, lleva la mezcla a ebullición y deja que hierva un par de minutos.
  • Retira del fuego y vierte la mezcla en los moldes que vayas a utilizar.
  • Deja enfriar a temperatura ambiente y, cuando esté a temperatura ambiente, guarda en el frigorífico hasta el momento de servir.

 

Y ya está, ¿a que es una receta muy sencilla?

¡Espero que os guste!

 

 

Torrijas Veganas Veggie Boop

Torrijas Veganas Veggie Boop

Torrijas Veganas Veggie Boop

No podía faltar una receta de torrijas en las fechas en las que estamos, pero quería darles mi toque especial. Obviamente, no llevan ni lácteos ni huevos, pero no tienen nada que envidiar a las tradicionales. Lo que sí llevan es anís, azafrán y bastante canela, por lo que tienen un sabor muy peculiar. Eso sí, tienen una textura crujiente por fuera y suave por dentro, como debe ser.

Cuando hice los lussekatter en Navidades (un bollo típico sueco), me gustó mucho el toque del azafrán en repostería. He estado haciendo varias pruebas con azafrán y, sinceramente, lo voy a utilizar más a menudo porque me encanta. Además de su característico aroma y sabor, aporta un precioso color dorado que hace más apetecible casi cualquier bollo.

Las torrijas, para quienes no las conozcan, son un dulce típico de la Semana Santa (o Pascua) en España. El ingrediente base es el pan, que se remoja en leche o vino, se reboza y luego se fríe. A mi estómago no le sientan bien los alimentos muy fritos, así que he hecho estas torrijas reduciendo el aceite que absorben dando un “golpe” de horno primero.

Como aquí me ha sido imposible encontrar pan para torrijas, he utilizado pan similar al de chapata en la primera tanda (la de la foto). He hecho otra segunda tanda con pan de baguette para la familia y también han quedado bien, aunque yo prefiero el de chapata. Lo importante es que reviséis bien los aditivos del pan, ya que concretamente el de torrijas suele llevar aditivos animales. Sí, sé que aún no he publicado el listado de aditivos a evitar, pero me lo quiero currar un poco más para que sea completo y útil.

Os dejo con mi receta de torrijas, que además voy a compartir antes de lo habitual, para que las podáis probar mañana mismo.

Ingredientes:

  • Una barra de pan, el que queráis, siempre que sea de miga compacta. La barra debe de ser del día anterior, para que esté un poco dura.
  • 2 vasos de leche de almendras (500 ml en total)
  • La piel de un limón
  • Una ramita de canela y una cucharada de canela en polvo.
  • Una “estrellita” de anís estrellado.
  • 2 cucharadas de harina de maíz o de tapioca.
  • 2 cucharadas de azúcar.
  • 1/2 cucharada de harina de trigo.
  • Una cucharadita de cardamomo.
  • Una pizca de nuez moscada.
  • 5 gramos de azafrán (en mi caso, un sobrecito).
  • Aproximadamente 4 cucharadas de aceite, yo he utilizado aceite de oliva suave.
  • Opcional: sirope de dátiles (os expliqué cómo se hace en la receta de las bolitas de avena y cacao) para echar por encima. Si lo preferís, podéis echar un poco de azúcar.

 

Elaboración:

  • Corta el pan en rebanadas de aproximadamente 1 cm de ancho.
  • Reserva aproximadamente 150 ml de la leche de almendras en un bol o plato hondo.
  • Calienta en resto de la leche de almendras en un cazo con una cucharada del azúcar, la canela en rama y en polvo, el anís, el azafrán, la piel de limón, el cardamomo y la nuez moscada, a fuego bajo-medio. Cuando hierva, deja que se cocine durante un minuto removiendo frecuentemente. Retira del fuego y quita la piel de limón, la estrella de anís y la rama de canela.
  • Coloca las rebanadas de pan en una bandeja honda y vierte la leche de almendras por encima. Deja reposar unos quince minutos.
  • Mientras reposa el pan, enciende el horno a 180ºC / 356ºF y prepara una bandeja de horno con papel de hornear. Yo uso papel de silicona, que es estupendo y ahorra papel.
  • En el bol donde tienes el resto de la leche de almendras, añade una cucharada de azúcar, la harina de maíz y la de trigo y mezcla bien, hasta que no queden grumos.
  • Cuando el horno esté caliente, pasa las rebanadas de pan por la mezcla de leche de almendras y harinas y colócalas en la bandeja de horno, sin que se toquen.
  • Hornea a 180ºC / 356ºF durante 15 minutos. Este horneado servirá para que sellen y sean más crujientes por fuera, sin absorber tanto aceite.
  • Después del horneado, calienta el aceite en una sartén anti-adherente. Yo las he hecho en dos tandas y he usado dos cucharadas de aceite en cada tanda. No es necesario más.
  • Fríe cada torrija durante un minuto por cada lado y colócalas en un plato o bandeja con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  • Opcional: echa sirope de dátiles o azúcar por encima.

 

Espero que os gusten!

Bolitas de avena y cacao

Bolitas de avena y cacao

Bolitas de avena y cacao

En Suecia existe un concepto para denominar al café y a los pequeños bocados (dulces o salados) que lo acompañan: fika. Es toda una institución y es increíble la variedad existente de pequeños bocados pensados para el fika. Como tenemos invitados el fin de semana, quería preparar algo diferente para el fika. Ya en Octubre os enseñé estos bombones de coco y limón, que también están buenísimos, pero que ya han probado. Decidí reinventar las bolitas de avena y cacao que prepara mi pareja, creando una versión más saludable, sin azúcar añadido.

Son perfectas para meter en bolsitas y regalar o para llevar de picnic ahora que se acerca el buen tiempo. También vienen bien para llevar en el bolso y tomar como snack durante el día, ya que aportan bastante energía.

He utilizado dátiles, para endulzar y aportar humedad a la masa, y aceite de coco para aportar untuosidad y textura. Quienes no consumís aceite, o queréis reducir su cantidad, podéis hacer la otra versión de la que os hablaba al principio. De todas formas, tened en cuenta que salen muchas bolitas de esta receta, por lo que el aceite que contiene cada bolita no es demasiado elevado.

Si no os gustan los dátiles, podéis utilizar panela o azúcar. En ese caso tendríais que ajustar la cantidad de líquido y añadir más, ya que el sirope de dátiles que preparo también aporta humedad a la mezcla. El sabor de los dátiles, de todas formas, no se nota demasiado.

Para hacer el sirope de dátiles, que utilizo en muchas recetas, primero dejo los dátiles en remojo durante al menos 8 horas. Si no os habéis acordado de dejarlos en remojo la noche anterior, los podéis poner en remojo por la mañana y hacer las bolitas por la tarde. Despúes de remojarlos, les quito el hueso y los trituro con agua. Dependiendo de la receta, añado más o menos agua según quiera una textura más o menos espesa. Y ya está, una alternativa más sana que cualquier otro sirope, sin abusar.

Una vez que os he contado lo del sirope de dátiles, que me preguntáis bastante por Instagram, os dejo con la receta.

Ingredientes (salen aproximadamente 35 bolitas):

  • 180 gramos de copos de avena (en medidas de dl, son 5). Yo utilizo avena sin gluten.
  • 20 dátiles sin hueso, triturados con 100 mililitros de agua. Elegid dátiles que no lleven azúcar ni sirope añadido.
  • 80 gramos de aceite de coco derretido.
  • 3 cucharadas de cacao puro, sin azúcar, en polvo.
  • 3 cucharadas de café frío. Yo aprovecho café de esa misma mañana.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.

 

Elaboración (no puede ser más fácil):

  • Vierte todos los ingredientes en un bol grande y mezcla bien con las manos.
  • Coloca el bol en el frigorífico y deja reposar durante media hora.
  • Toma pequeñas porciones de la masa y forma las bolitas con las manos.
  • Si lo deseas, “reboza” las bolitas en lo que prefieras. Yo he “rebozado” algunas bolitas en cacao en polvo y , para el resto, he utilizado coco en polvo mezclado con matcha en polvo, una pizca de cúrcuma en polvo y arándanos en polvo. Podéis utilizar también açai, y teñirlas de morado.
  • Yo las guardo en el congelador o en la parte más fría del frigorífico hasta pocos minutos antes de consumir.

 

Espero que os gusten!