Pesto Vegano de Brócoli y Nueces

Pesto Vegano de Brócoli y Nueces

Pesto Vegano de Brócoli y Nueces / Vegan Broccoli Pesto

Este pesto vegano de brócoli y nueces es algo diferente del tradicional en cuanto a ingredientes y textura. Además de la albahaca tradicional, lleva brócoli, nueces y está hecho con aceitunas negras en lugar de aceite. Ya veréis, en la receta, que es un pesto muy versátil ya que podéis ajustar la textura según lo vayáis a utilizar como salsa o como paté. También es una opción muy buena para comer brócoli de una forma diferente y más atractiva para aquellas personas que no son demasiado amigas del verde.

El brócoli o brécol es una verdura de la familia de las crucíferas, como las coles, la coliflor o el repollo. Es muy rico en fibra y bajo en calorías, ya que contiene gran cantidad de agua. Además de aportarnos gran cantidad de la tan necesaria fibra, aporta muchas vitaminas C, A, E y vitaminas del grupo B (entre ellas ácido fólico) y minerales como cobre, zinc, manganeso, fósforo, potasio (que contrarresta los efectos del sodio) y calcio. En cuanto a proteínas, 100 gramos de brócoli aportan algo más de 2,5 gramos de proteína que, a pesar de no ser gran cantidad, contribuyen al aporte de proteínas en una dieta vegetal equilibrada.

Tradicionalmente, el pesto se prepara con piñones, sin embargo en esta ocasión he utilizado nueces porque creo que combinan mejor en sabor y textura con el brócoli. Las nueces son uno de los frutos secos más ricos en grasas saludables. En relación a su peso, tienen un aporte calórico elevado, pero no supone ningún problema si se consumen con moderación. Como todos los frutos secos, aportan fibra y proteínas, pero las nueces son especialmente ricas en ácido fólico, calcio, magnesio y vitaminas del grupo B. Aportan una cantidad muy buena de ácidos grasos Omega 3, que son un tipo de grasa necesaria para diversas funciones en nuestro organismo. Como veis, podemos obtener ácidos grasos esenciales sin necesidad de comernos a ningún animal.

He utilizado aceitunas negras en lugar de aceite, en primer lugar, por el sabor tan peculiar que creo que aportan a la receta. En segundo lugar, su ventaja respecto al aceite es que, además de grasas, aportan fibra y sacian más. Si lo preferís, podéis utilizar aceite, aunque creo de verdad que la receta queda mejor con aceitunas. Podéis hacer la prueba y decidir después cómo os gusta más para adaptarla a vuestras preferencias.

La elaboración de este pesto vegano de brócoli y nueces es bastante simple y no requiere de mucho tiempo, así que espero que la probéis y me contéis qué os ha parecido.

Ingredientes (para 6 a 8 raciones):

  • 3 – 4 cabezas de brócoli de tamaño pequeño o mediano. Sólo voy a utilizar las “flores” o “arbolitos” como los llamo yo. Los troncos los podéis guardar para hacer puré o caldo, por ejemplo.
  • 200 a 300 mililitros de agua, dependiendo de la cantidad de brócoli que utilicéis.
  • 3 cucharadas de aceitunas negras sin hueso.
  • 100 a 150 gramos de nueces.
  • 100 gramos de hojas de albahaca fresca.
  • 1 cucharada de albahaca seca.
  • 3 cucharadas de levadura nutricional. Si no tenéis, la podéis omitir.
  • 1 cucharada de alcaparras.
  • 1 diente de ajo, pelado.

 

Elaboración:

  • Lava el brócoli y hazlo al vapor durante 5 minutos. Si no puedes hacerlo al vapor, cuécelo durante 5 minutos.
  • Coloca todos los ingredientes, excepto el brócoli y el agua, en un procesador de alimentos y tritura todo junto un par de minutos. Guarda, si quieres un poco de albahaca y nueces para decorar.
  • Añade el brócoli y tritura todo junto. Ve añadiendo agua según te guste más o menos espeso. Si lo quieres para acompañar pasta, quizás lo prefieras más líquido. Si lo quieres para tomarlo como paté, quizás lo prefieras más espeso. Adáptalo a tu gusto personal.

 

 

Espero que os guste y que me contéis qué os ha parecido.

 

 

Salsa de yogur y tahini

Salsa de yogur y tahini

Esta receta ya os la enseñé como parte de mi receta de hortalizas asadas con salsa de yogur y tahini, pero creo que os será más fácil encontrarla dentro del apartado de salsas y aliños de la sección de recetas.

Es una salsa muy versátil, ya que la podéis utilizar para acompañar asados de hortalizas, hamburguesas, falafel, ensaladas… en fin, como más os guste.

No lleva aceite, ya que la grasa se la aporta el tahini. Como ya sabréis (porque lo utilizo bastante), el tahini es una pasta de sésamo que puede ser de color blanco o tostado, según la preparación previa de las semillas de sésamo. Lo podéis hacer en casa (yo ayer lo hice por primera vez y, sinceramente, el hecho en casa está mucho más bueno) o comprarlo. Si lo compráis, es importante que reviséis los ingredientes, ya que algunos fabricantes le añaden aceite totalmente innecesario.

Esta receta, como la de la mayoría de los aliños que utilizo, no podría ser más fácil: mezclar y listo.

Ingredientes:

  • Un yogur de soja natural (125 gramos) sin azúcar ni edulcorante. Podéis utilizar también yogur de avena, pero es importante que sea sin azúcar.
  • Dos cucharadas de tahini blanco.
  • Una cucharada de ralladura de limón ecológico (cáscara de limón rallada).
  • Una cucharadita de menta fresca (opcional).
  • Una pizca de sal. Probadlo antes, es posible que no necesite sal, dependiendo de la sal que lleve vuestro tahini.

 

 

Elaboración:

  • Simplemente, mezcla bien todos los ingredientes en un cuenco. Para servir, queda muy bien guardar un poco de la cáscara de limón y echarlo sobre la salsa.

 

Salsa Agridulce

Salsa Agridulce

Una de las cosas que aprendí más rápidamente cuando tomé la decisión de hacerme vegana fue aprender a leer etiquetas. Una de las cosas que más me sorprendió (y enfadó) fue la cantidad de aditivos y colorantes de origen animal que nos meten escondidos en todo tipo de productos, desde un zumo aparentemente natural a una bolsa de frutos secos o una salsa. Lo ideal, por supuesto, es evitar al máximo los alimentos altamente procesados o con aditivos pero, sinceramente, yo los consumo esporádicamente.

Estoy preparando un listado con ingredientes y aditivos de origen animal, que suelen estar “escondidos” con nombres y códigos que no sabemos reconocer. Yo utilizo varias apps, además de búsquedas en google y mails a las diferentes empresas, así que espero poder elaborar un listado bastante completo para hacernos la vida un poquito más fácil.

Nos apetecía comer rollitos de primavera, pero la mayoría de las salsas agridulces que encontré contenían colorante animal (carmín o cochinilla) o muchas porquerías que prefiero evitar consumir. Así que, mezclando ingredientes un poco “a lo loco” hice esta salsa agridulce con un toque picante que a nosotros nos gustó mucho.

Lleva azúcar, así que no es recomendable consumirla a menudo, pero de forma ocasional no hay problema. Os dejo con la receta, para que la podáis probar con estos rollitos de primavera, por ejemplo.

Ingredientes:

  • 250 mililitros (una taza) de zumo de naranja. Utilizad naranjas dulces, procurad que no sean ácidas.
  • 250 mililitros (una taza) de vinagre de manzana.
  • 50 mililitros de agua.
  • Una cucharadita de guindilla seca en trozos pequeños, o 1/2 cucharadita de copos de chili.
  • Una cucharada de cebolla en polvo, o 1/4 de una cebolla cortado en trozos muy pequeños.
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo.
  • 1/2 taza (de la misma medida que hayáis utilizado para medir el zumo de naranja) de azúcar.

Elaboración:

  • Pon todos los ingredientes en un cazo a fuego alto y, sin dejar de remover, calienta hasta que el líquido se reduzca a la mitad. Os dejé la semana pasada un vídeo explicativo en mi cuenta de Instagram (tenéis enlace en esta misma página).
  • Deja enfriar antes de utilizarla (se hará algo más espesa) y conserva en un recipiente hermético en el frigorífico.
  • Fácil, ¿verdad?

 

 

Espero que os guste!

 

Bechamel ligera (sin aceite y sin gluten)

Bechamel ligera (sin aceite y sin gluten)

En casa, por motivos de salud, estamos reduciendo considerablemente la cantidad de aceites que consumimos. Procuramos tomar una pequeña cantidad de aceite en crudo o sustituirlo por una pequeña dosis de semillas o frutos secos y tratamos de preparar los alimentos al horno, estofados o al vapor, ya que no necesitan grasa.

A veces, sin embargo, nos damos un capricho como la lasaña que preparé ayer. Salió buenísima y, en total, llevaba 3 cucharadas de aceite para 6 raciones, que está bastante bien. La bechamel la preparé sin aceite y, sinceramente, no esperaba que quedase tan buenísima como me quedó.

Os dejo la receta, muy sencilla, para que podáis probarla. Para platos como croquetas no es válida, pero para lasañas, canelones o verduras gratinadas al horno va estupenda.

Ingredientes:

  • 250 mililitros de bebida de arroz sin azúcar y sin edulcorar. También sirve bebida de soja, de avena o de almendras, pero es importante que esté sin edulcorar.
  • 1 cucharada de almidón de maíz.
  • 2 cucharadas de levadura nutricional.
  • Una pizca de nuez moscada.
  • Una pizca de pimienta negra molida.
  • Una pizca de sal.

 

Elaboración:

  • Disuelve el almidón de maíz en 50 mililitros de la bebida que hayas elegido. Remueve muy bien hasta que no queden grumos.
  • Pon el resto de la bebida en un cazo, junto con la sal, la pimienta y la levadura nutricional y añade la mezcla del almidón de maíz.
  • Coloca el cazo en el fuego, a temperatura media-alta, y remueve constantemente hasta que empiece a hervir. Retira en ese momento del fuego, añade la nuez moscada y remueve.
  • Puedes utilizarlo en lugar de la clásica bechamel en muchos platos, pruébala!

 

 

Espero que os guste!