Lombarda con Frutos Secos y Manzana

Lombarda con Frutos Secos y Manzana

Lombarda con manzana y frutos secos

He decidido incluir esta receta entre los platos navideños de mi blog porque es bastante típico tomar este plato en Madrid (mi ciudad natal) y, en casa de mi madre, nos gusta empezar la cena de Nochebuena o Nochevieja con un buen plato de lombarda con frutos secos. La combinación de la lombarda con los frutos secos, las especias y la manzana es realmente deliciosa y, además, es una forma sana de empezar una cena con (casi seguro) algún exceso ya que tiene un efecto saciante.

Es una variedad de col con un característico color morado, que puede variar ligeramente a tonalidades más azules o rojas según la región donde se cultive. Tienen un alto contenido en ácido fólico, imprescindible en nuestra dieta y más importante aún en etapas como embarazo o lactancia. También es muy rica en calcio y en boro, mineral que previene la pérdida de estrógenos durante la menopausia, ayudando a la fijación del calcio en nuestros huesos.

La lombarda, como el resto de repollos y coles, inhiben la absorción de yodo, por lo que las personas con hipotiroidismo deben moderar su consumo. Las personas con ácido úrico alto no deben consumirla en exceso.

Os dejo ya con la receta, buena, bonita y barata.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 1 col lombarda (repollo rojo) grande o dos medianas.
  • 1 manzana (de la variedad reineta preferentemente)
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 cebolla grande.
  • 30 gramos de piñones.
  • 30 gramos de nueces.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • Una pizca de sal (como os suelo decir, yo cocino con poca sal, poned más si lo preferís),
  • 1/2 cucharadita de pimentón ahumado.
  • Una pizca de comino.
  • Opcional: una cucharada de vinagre balsámico.

 

Elaboración:

  • Corta la lombarda en trozos, pártela por la mitad primero para que sea más fácil. Hay personas que prefieren hervir la lombarda antes de rehogarla, pero yo la rehogo cruda directamente. Si lo preferís, podéis hervirla, pero os recomiendo no hervirla demasiado, 5 minutos como mucho.
  • Calienta el aceite en una sartén grande o en una olla.
  • Corta la cebolla y el ajo en trozos y rehoga a fuego medio. Pon primero la cebolla y, cuando esté tierna, añade el ajo. Cuando el ajo empiece a estar dorado, añade los frutos secos (piñones y nueces), una pizca de comino y una pizca de sal. Rehoga a fuego medio durante unos 3 minutos aproximadamente.
  • Añade la lombarda y rehoga, removiendo frecuentemente, hasta que tenga una textura flexible. A mí me gusta que quede flexible pero que siga estando algo crujiente. Depende de cómo te guste a ti, puedes rehogarla durante más tiempo o hervirla primero como indico en el primer punto.
  • Pela la manzana y córtala en trozos. Cuando la lombarda tenga ya una textura flexible, añade la manzana y continúa rehogando hasta que la manzana esté hecha. A mí me gusta que quede suave pero no demasiado blanda.
  • Por último, añade el pimentón y rehoga durante un minuto aproximadamente, para que no se queme.
  • Si quieres, añade una cucharada de vinagre balsámico cuando sirvas la lombarda. Yo creo que le da un toque muy interesante al plato.

 

Disfrutad mucho del plato y de estas fiestas!

 

Scrambled Tofu (Revuelto de Tofu) con verduras

Scrambled Tofu (Revuelto de Tofu) con verduras

Revuelto de tofu Veggie Boop

Para elegir la receta de esta semana, hice una encuesta en mi cuenta de Twitter. Esta vez daba a elegir entre Helado de Fresas y Aquafaba, Pesto de Espinacas, Revuelto de Tofu o receta sorpresa. Salió ganadora la opción del Revuelto de Tofu (Scrambled Tofu) con más de la mitad de los votos, así que aquí os traigo mi versión. Es una receta muy sencilla y básica, y podéis variar los ingredientes añadiendo o quitando algunos de ellos para adaptarla a vuestro gusto…mientras mantengáis el tofu!

El Tofu es un alimento muy utilizado en la cocina oriental, nació en China y fue extendiéndose a otras regiones. Se obtiene mediante la coagulación del licuado de la soja y prensando posteriormente para eliminar la parte líquida. Dependiendo del coagulante utilizado (tranquilidad, ninguno de los coagulantes son de origen animal) puede variar la textura o incluso el aporte mineral del tofu. Es un alimento alto en proteínas, muy bajo en grasas y contiene también hierro, magnesio y calcio.

El Tofu es “ese gran incomprendido”, ese alimento que algunas personas odian porque “no sabe a nada” pero, en realidad, es un ingrediente muy versátil con el que podemos hacer muchos platos, tanto salados como dulces.  En realidad sí tiene un sabor propio, aunque muy suave (me recuerda ligeramente al queso fresco), y su propiedad más interesante en la cocina es la de absorber muy fácilmente toda clase de salsas y condimentos. Una forma muy sencilla de añadir proteínas a un puré de verduras es, simplemente, añadiendo tofu antes de triturar. Apenas alterará el sabor y añadirá valor nutricional al plato.
El revuelto de tofu, en cuanto a textura y (dice mi pareja, que no es vegan) sabor, se parece bastante al revuelto tradicional con huevos. Antes de que me preguntéis por qué le doy al tofu textura o incluso sabor de huevos revueltos, os responderé: yo no dejé de comer huevos revueltos porque no me guste su sabor o su textura, lo hice por ética. El truco está en la sal Kala Namak, de la que ya os hablé en la receta de mayonesa vegana, y que le da aroma y sabor a huevo. No obstante, es importante es añadirla siempre al final de la cocción o, directamente, en el plato al servir ya que pierde algo de aroma con el calor.

El objetivo principal, sin embargo, no es comer algo parecido al huevo, sino disfrutar de un plato fácil, nutritivo y sabroso sin utilizar ningún producto animal. Es un plato también indicado para personas alérgicas al huevo y puede disfrutarse como desayuno contundente, cena, almuerzo (a nosotros nos encanta como “brunch” los fines de semana) o incluso en pequeñas porciones en canapés.

VALORES NUTRICIONALES APROXIMADOS POR RACIÓN Energía 282 kcal

 

Vitaminas: B1 0,2 mg B2 0,1 mg B3 1,1 mg B5 1,5 mg B6 0,4 mg Ácido fólico 36 µg A 2089 IU C 131,9 mg E 2,2 mg K 11,7 µg

Minerales: Calcio 399 mg Cobre 0,4 mg Hierro 4,5 mg Magnesio 64,3 mg Manganeso 1,2 mg Fósforo 195,3 mg Potasio 416,4 mg Selenio 19 µg Sodio 223,7 mg Zinc 1,8 mg

Carbohidratos 25,6 g De los cuales: Fibra 4,7 g Almidón 1 g Azúcares 13,9 g

Lípidos Grasas 14 g De las cuales: Monoinsaturada 6,7 g Poliinsaturada 4,4 g Omega 3 0,4 g Omega 6 3,9 g Saturada 2,2 g

Proteínas 16,9 g Aminoácidos esenciales: Histidina 0,4 g Isoleucina 0,7 g Leucina 1,1 g Lisina 0,7 g Metionina 0,2 g Fenilalanina 0,7 g Treonina 0,7 g Triptófano 0,2 g Valina 0,8 g

Los ingredientes (para 2-4 raciones):

  • 400 gramos de tofu firme.
  • 100 gramos de champiñones, cortados en láminas. Pueden ser frescos o enlatados.
  • 3-4 pimientos rojos.
  • 2 cebollas grande de tamaño medio, cortadas en trozos.
  • 100 gramos de tomates secos. Yo los compro siempre sin aceite, cuyo único ingrediente son tomates.
  • 2-3 dientes de ajo, cortados en trozos pequeños.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, aunque podéis utilizar cualquier otro que os guste.
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo.
  • Opcional: un poco de sal Kala Namak (si no la tenéis no tendrá aroma ni sabor a huevo, pero también estará sabroso).

 

Elaboración:

  • En una sartén anti-adherente, calienta el aceite. Cuando esté caliente, añade la cebolla y rehoga durante un par de minutos, bajando la temperatura a nivel medio.  Añade el ajo y una pizca de sal y rehoga, vigilando que no se queme.
  • Cuando la cebolla esté tierna y el ajo dorado, añade los pimientos y continúa rehogando hasta que comiencen a ablandarse un poco. Añade entonces los champiñones y continúa rehogando hasta que estén tiernos y dorados.
  • Añade los tomates secos, cortados en trozos, procurando que se mezclen bien con el resto de ingredientes. Después de rehogar durante un par de minutos, coloca en los platos que vayas a utilizar para servir.
  • Desmiga el tofu en un bol hasta que tenga una textura esponjosa. Yo lo hago con las manos pero, si lo prefieres, puedes cortarlo en trozos pequeños y aplastarlos con un tenedor.
  • En la misma sartén donde has rehogado las verduras, vierte el tofu y cocina hasta que empiece a dorarse. Yo no suelo añadir más aceite, pero hazlo si lo prefieres.
  • Cuando empiece a dorarse, añade un poco de sal y la cúrcuma. Dora durante un par de minutos más y estará listo. En el último momento, añade un poco de la sal kala namak y mezcla bien.
  • Sirve en los platos, sobre el lecho de verduras.
  • Yo lo hago variando las verduras, según temporada y lo que tenga en casa en ese momento. Está buenísimo también con espárragos, rúcula, maíz, setas, alcachofas…

 

Espero que os guste!!

Dolmades de bulgur con salsa de olivas negras y alcaparras

Dolmades de bulgur con salsa de olivas negras y alcaparras

Dolmades de Bulgur y Soja Veggie Boop

Los dolmades (también conocidos como dolmas o dolmar, entre otros nombres) son unos rollos, tradicionalmente de hoja de parra, rellenos de arroz,cebollas, algunos frutos secos, carne, a veces legumbres… y se consumen, tanto calientes como fríos, en diversos países del antiguo Imperio Otomano.

La versión que os traigo la he hecho con col y la he rellenado de bulgur, soja y champiñones, servida con una salsa de olivas negras, tomate y alcaparras. He elegido la col porque es más fácil de encontrar que las hojas de parra, es de temporada y además tiene un precio muy asequible.

En este caso he utilizado un tipo de col blanca, muy parecida al repollo, que contiene gran cantidad de vitamina A (si se consume en crudo), y vitamina C, además de minerales como magnesio o potasio. Además, por su contenido en folatos su consumo está recomendado en la dieta de mujeres embarazadas, ya que se trata de un nutriente esencial para el correcto desarrollo neuronal del feto. Es cierto que suele producir gases en nuestro intestino, para evitar este efecto os recomiendo una infusión de anís después de consumirlo.

El Bulgur es un alimento precocinado a partir de granos de trigo o espelta. Se cuecen los granos enteros, se secan y posteriormente se machacan, se criban y se secan de nuevo. Contiene hierro, fósforo, manganeso y magnesio, además de ser un alimento rico en almidón, hidratos de carbono de absorción lenta y muy bajo en grasas. El Bulgur de espelta es más bajo en glúten que el de trigo, pero no es recomendable para personas con una alta intolerancia al glúten.

La soja texturizada (conocida también como TVP) es un producto que se obtiene a partir de la harina de soja, es muy alta en proteínas y minerales (hierro, calcio, zinc), rica en fibra y, como cualquier alimento de origen vegetal, no tiene colesterol. La podéis encontrar en muchos supermercados en diversas presentaciones: soja texturizada fina, gruesa, en tiras, filetes…etc. Es muy utilizada para preparar todo tipo de platos de la cocina vegana debido a que es muy versátil, es muy fácil crear la versión vegana de casi cualquier plato sustituyendo la carne por soja texturizada en alguna de sus presentaciones.

Los champiñones son un tipo de hongo perteneciente al reino funghi y, dependiendo de la variedad consumida y de su preparación, contienen hierro, proteínas, calcio, potasio, fósforo, zinc o magnesio, además de varias vitaminas del grupo B. y vitamina K.

Las alcaparras son los capullos de la flor del arbusto Capparis Spinosa, muy abundante en la región del mar Mediterráneo. También se consume el fruto, llamado “alcaparrón”. Son ricas en sodio, por lo que las personas que sigan una dieta baja en sodio tendrán que moderar su consumo. Contienen varias vitaminas, principalmente vitamina A, vitamina K y vitamina B9

Las olivas, como ya sabréis, son el fruto del árbol del olivo. Hay muchas variedades de olivas, a cual más deliciosa, y de ellas se obtiene uno de los aceites que más me gustan. Las aceitunas contienen hierro, potasio, fósforo, yodo, magnesio, calcio y sodio, además de su alto contenido en vitaminas A, B y E y ácido oleico, que es beneficioso para la salud de nuestro corazón.

Del tomate y del resto de ingredientes os hablaré más extensamente en próximas recetas, que me estoy extendiendo demasiado.

Ingredientes:

  • Una col grande (podéis utilizar repollo o cualquier otra col de hojas finas, grandes y suaves, no col rizada).
  • 150 gramos de Bulgur.
  • 100 gramos de soja texturizada (TVP).
  • 200 gramos de champiñones (yo los he utilizado frescos, pero los podéis utilizar en lata también).
  • Una cebolla.
  • Aproximadamente 50 ml de cerveza.
  • Una cucharadita de tomillo seco.
  • Una pizca de pimienta negra molida.
  • Ajo en polvo
  • Una pizca de sal.
  • Vinagre balsámico de Módena.
  • Una cucharada de sirope de agave.
  • Una cucharada de salsa de soja.
  • Aceite de oliva
  • 50 gramos de tomates tipo cocktail o cherry
  • 1 cucharada de olivas negras
  • 1 cucharada de alcaparras

 

Elaboración:

  • Remoja la soja texturizada en caldo de verduras caliente durante 10 minutos, utiliza un colador para separar la soja del caldo transcurrido este tiempo.
  • Pon a calentar dos medidas de agua con sal por cada medida de Bulgur (es decir, dos tazas de agua por cada taza de Bulgur, por ejemplo) y, cuando hierva, echa el Bulgur en el agua y deja que se cocine durante durante 10-15 minutos. Retira del fuego y déjalo tapado durante 5 minutos.
  • Mientras se cocina el Bulgur, separa las hojas de col y cocina al vapor las más grandes durante 10 minutos. Si tienen algún tronco muy duro, retira esa parte con un cuchillo afilado. Después de 10 minutos, coloca las hojas sobre varios paños de cocina  (también puedes utilizar papel de cocina) y deja que se seque el exceso de agua.
  • Pon una cucharada de aceite de oliva en una sartén y, cuando este caliente, rehoga la cebolla picada. Cuando esté tierna, añade los champiñones cortados en láminas, una pizca de sal, una cucharadita de ajo en polvo, tomillo y una pizca de pimienta negra. Añade la soja texturizada y la cerveza, rehoga todo durante aproximadamente 3 minutos. Añade el bulgur y deja que se mezclen los sabores durante 2-3 minutos. Retira la sartén del fuego.
  • Precalienta el horno a 175ºC / 347 ºF
  • Coloca una cucharada o dos del relleno (dependiendo del tamaño de la hoja) sobre cada hoja de col y enrolla las hojas doblando primero dos extremos opuestos y enrollando después los otros dos extremos, como si fuese una fajita.
  • Coloca los rollos de col sobre una bandeja antiadherente apropiada para horno. Mezcla en un cuenco una cucharada de sirope de agave, una cucharada de salsa de soja y una cucharada de aceite de oliva con una pizca de sal. Unta los rollos de col con la mezcla y mete en el horno (ya caliente). Hornea durante 30 minutos.
  • Cuando los rollos estén casi hechos, calienta dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén. Cuando esté caliente, añade los tomates partidos por la mitad. Cuando estén ligeramente tostados, añade las olivas cortadas por la mitad o en rodajas y las alcaparras. Añade una pizca de sal, una cucharadita de ajo en polvo y una cucharadita de vinagre balsámico de Módena.
  • Una vez transcurrido el tiempo de horneado, coloca los rollos en un plato o bandeja y vierte la salsa por encima.

 

Espero que os guste y, aprovechando que hoy es el Día Mundial del Veganismo, espero que os podáis plantear vivir causando el menor daño posible. El veganismo es una opción que salva muchos animales y personas y es la única opción sostenible para frenar la destrucción del planeta.

Os invito a explorar el resto de secciones de esta web y los contenidos que iré añadiendo próximamente, poniendo a vuestro alcance herramientas para haceros más viable y sencilla la transición a este estilo de vida. Si tenéis cualquier duda, estoy a vuestra disposición a través de este blog, email o en las redes sociales ( Facebook, Twitter o Instagram)